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viernes, 18 de julio de 2014

Arte, trabajo y realismo

Juan F. Millet.


Las artes plásticas han sido uno de los medios más utilizados para representar de un modo fiel el mundo del trabajo. Esta relación del arte con lo laboral surge en Europa a mediados del siglo XIX con la propuesta de Juan F. Millet y Gustavo Courbet. Es cuando irrumpe el realismo como tendencia estilista y conceptual, proponiendo representar del modo más fiel las miserias de los trabajadores rurales, en especial.


Por Rubén Reveco, licenciado en Artes Plásticas

Con el advenimiento del impresionismo, el arte se frivoliza. La temática  vuelve a la ciudad y, salvo excepciones, se interesa más por el mundo de las luces, naturales o artificiales. París es la primera ciudad que tiene iluminación pública y esto impacta en la sociedad en su conjunto.

Gustavo Courbet.

Vincent van Gogh en sus comienzos es uno de los pocos que se interesa por las malas condiciones de vida de la clase obrera. Pero más tarde -influenciado por sus nuevos amigos de Francia- abandona lo social para seguir la corriente del impresionismo, etapa marcada por destellos de colores propios del lugar en que se radicará. Tal vez sin saberlo ni proponérselo, Van Gogh pasa de la denuncia social (cuando representa a los mineros de su país natal) al expresionismo figurativo, que manifiesta los sufrimiento propios del alma humana. 



Lo primero y lo último de la vida artística de Van Gogh es lo que da paso al expresionismo figurativo de un modo impactante. Es cuando el dolor social se convierte en dolor existencial.

Pablo Picasso en su período Azul y Rosa inaugura en el siglo XX el llamado compromiso político del arte. El artista se convierte en un militante que denuncia, acusa, manifiesta, grita, protesta y compromete su arte al servicio de una causa. Cuando Picasso abandona lo figurativo, la posta la toman los artistas latinoamericanos e irrumpe con una fuerza inusitada el muralismo mexicano. Ven en las paupérrimas condiciones laborales un ineludible compromiso de denuncia social.

Pablo Picasso.


 Si bien es la representación de un tema mitológico, también es una de las primeras pinturas modernas en la que aparecen trabajadores.
         
  Jean Francois Millet, "Las espigadoras".



Léon-Augustin Lhermitte (1844-1925). "La paye des moissonneurs"


Gustave Courbet (1819-1877). "Les cribleuses de blé"


 Edouard Debat Ponsan


Edouard Debat Ponsan

 Edouard Debat Ponsan

Edouard Debat Ponsan

Charles Sprague Pearce. "Le retour du troupeau"

Charles Sprague Pearce. "Le retour"



 Julien Dupré (1851-1910)"Femme portant à manger"


Pablo Picasso. "La Planchadora".



David Siqueiros.

Pintores argentinos

La Argentina no es la excepción, sólo que los artistas ponen más atención en los miserables que habitan las ciudades. Será en los obreros y los inmigrantes pobres, donde los pintores urbanos ven una fuente inagotable de temas a representar.
El compromiso del arte por lo social se canaliza a través de lo figurativo, realismo o hiperrrealismo, y no puede ser de otra manera. El que pretenda que su mensaje llegue al espectador sin intermediarios ni complejos planteos teóricos, debe adscribir su trabajo a un vocabulario accesible a la mayoría.
A pesar de vigencia frívola del llamado “arte contemporáneo” de espaldas al público (conceptual, instalaciones, happening, etc), sigue siendo sólo el realismo -y todas sus variantes- el que mejor representa los sufrimientos y luchas de un pueblo que ve en ese modo de hacer arte, la correspondencia honesta de los artistas en su lucha por la supervivencia de todos los días.


Ernesto de la Cárcova.

Ricardo Carpani, "Trabajadores".

Carlos Ripamondi.

Ricardo Carpani.


Carlos Alonso.


Arte y trabajo en el MNBA de Neuquén

En el MNBA Neuquén se está exhibiendo la colección de arte de la Unión del Personal Civil de la Nación, integrada por obras de destacados artistas argentinos que abordaron en su temática el mundo del trabajo desde las más variadas perspectivas.
Esta colección gira en torno al mundo laboral y sus actores principales, los trabajadores. Está compuesta por nombres consagrados del arte argentino. La temática elegida para conformar esta colección tiene una profunda raigambre en la historia de las artes visuales argentinas, desde los dibujantes y pintores precursores, con sus obras relativas a oficios de la época colonial, pasando por los pintores sociales, hasta los más modernos. Son pocos los que han podido escapar de reflejar el mundo del trabajo, con sus dramas y penurias, pero también con sus épicas luchas, en sus obras.

Benito Quinquela Martín.

Si bien este no es un hecho exclusivo, en Argentina fue profusa la generación de artistas que reivindicaron con su arte a los trabajadores, a los que tenían trabajo y a los que lo habían perdido, a los obreros industriales pero también a los trabajadores informales y, principalmente, a los desocupados. Algunos de esos nombres y apellidos figuran con una obra en esta muestra.
Pero más allá de qué faceta del trabajo abordaran, todos, casi sin excepción, revindicaron su propio arte más como un oficio que como un gracioso don divino, y obraron, nunca mejor empleada esta palabra, en consecuencia.
El resultado de este esfuerzo son todas aquellas obras que cuentan la historia del movimiento obrero y el mundo del trabajo de la Argentina a lo largo de casi dos siglos. Redestacan en esta exposición las obras de Antonio Berni, Ricardo Carpani, Carlos Alonso, Leonidas Gambarte, Juan de Dios Mena, Antonio Segui y Juan Carlos Castagnino entre otros.


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