Redes

jueves, 4 de septiembre de 2014

Las claves del éxito de Milo Manara



En los años 80 llegaron a la Argentina los primeros álbumes de unas historias bastante bizarras. No era pornografía explícita pero estaba en el límite. El asunto es que nos encantaba y sin mucho pudor, nos pasábamos de mano en mano esas revistas ("Clic", "El perfume de lo invisible") porque según nosotros era arte (y al arte se le permiten muchas cosas). El autor que vendría a revolucionar al cómic erótico era un italiano llamado Milo Manara.

Por Rubén Reveco, licenciado en Artes Plásticas


¿Cómo entender el éxito y permanencia de Milo Manara en todo el mundo? Hoy convertido en un venerable "adulto mayor" que sigue seducido y seduciendo. “A mis 67 años, sigo mirando chicas”, confiesa.
"El sexo es un componente determinante de la cultura. Cuando vives plenamente tu sexualidad, rompes con el embrutecimiento social. Y cuando dibujo escenas eróticas no es gratuito. Creo que éso expresa una de las dimensiones esenciales en el hombre y que es uno de los objetivos de la aventura", explica el artista.

Veremos si es tan así. Y , sobre todo, trataremos de desentrañar la vigencia intacta de su éxito.

Creo que fueron las primeras historia modernas en donde no echábamos de menos el color. Era una línea limpia configurando un dibujo clásico perfecto. Más tarde fueron coloreadas pero no por eso fueron más bellas.





Clave 1 

Manara las prefiere rubias. En la mayoría de los casos las protagonistas de las historias de Manara son mujeres jóvenes con muy pocos prejuicios y características físicas muy definidas: hermosas, pelos largos y enmarañados. Rubias o trigeñas, pero casi nunca de pelo negro.


 

Clave 2

Milo Manara es italiano. Sandro Botticelli es italiano. Los dos son pintores. Los dos son amantes de la belleza femenina y aman la naturaleza y en especial una estación del año: la primavera.
Manara (como no podía ser de otra manera) ama el arte de Botticelli. Ama esos rostros angelicales y el culto que hace su colega a las flores y refleja en sus dibujos esa devoción.
Rostros jóvenes, bellos y rodeados de florida naturaleza es una combinación que no falla.



Un día le preguntaron: 
-¿Qué hace de un retrato femenino una mujer Manara? 
En mis historias las mujeres tienen un papel muy activo, tienen conciencia de lo que están haciendo, y, en general, las víctimas son los personajes masculinos, cuya categoría moral es inferior a la de ellas. En lo que respecta a sus rasgos físicos, dependen de una necesidad narrativa. Cuando empiezo una historia hago un casting mental donde escojo unos modelos para que ayuden al desarrollo de la historia.

No lo confiesa; quizá no se da cuenta, pero la luz de Botticelli ilumina todo el arte de Manara.



"El nacimiento de Venus" y de "La Primavera" (detalle) de Sandro Botticelli (1445-1510).

Pintura de Francois Boucher (1703-1770)
 
La imagen de dos mujeres amándose ha sido -hasta hace poco- un tema tabú en las artes plásticas. Casi siempre oculto y a la sombra. Sólo a mediados del siglo XX, los museos aceptaron pinturas de mujeres desnudas compartiendo un lecho o simplemente abrazadas besándose.
En esta tercera entrega dedicada al arte de Milo Manara, haremos una breve introducción de los antecedentes históricos en un análisis tomado de unos amigos que también se han atrevido con el tema. 
En una próxima entrega veremos cómo trata el amor lésbico el gran dibujante italiano.

"El nacimiento de Venus", de George Hare (1858-1933).

Un poco de historia


La representación de la mujer se remonta a la prehistoria. Desde que los humanos descubrieron el poder del trazo, de la línea y del color, comenzó el periplo de la imagen femenina, el cuerpo femenino se hizo objeto de deseo, pero siempre bajo la mirada y la perspectiva masculina; en ese sentido la historia del arte ha forjado la representación de la mujer y su realidad siempre desde la masculinidad. La mujer en el arte es una visión del hombre, su representación que es mucha, están silenciadas por la ejecución del macho patriarcal y las pocas mujeres que tuvieron la valentía de pintar su cuerpo y sus realidades estuvieron atadas por los convencionalismos y directrices de un mundo hecho por el hombre.

"La siesta",1866, de Gustavo Courbet.

La representación de la mujer en el arte o en las obras de arte han sido sujetas a la visión masculina y más específicamente las de las parejas de mujeres, las lesbianas han sido representadas más para el morbo masculino que para el placer de la mujer, obviamente se repite el ciclo del arte hecho por el hombre, a su gusto y a su único propósito.
El amor lésbico ha sido representado con cierta ambigüedad y da pie a invariables o subjetivas interpretaciones, tal como es el caso de las figuras que apelan a la mitología, como Diosas guerreras o como las imágenes de amigas o hermanas que intimidan con purísima  inocencia, no obstante estamos frente a un velo impuesto por los pintores y sus historiadores y en ciertos casos el puritanismo de los mismos espectadores se niegan a ver la realidad de la obra. Muchas de las obras creadas en el Renacimiento sobre Diosas griegas y romanas están cargadas de una fuerte libertad sexual donde el amor lésbico es su protagonista.



"La siesta", 1865, del pintor argentino Prilidiano Pueyrredón. Representa dos mujeres en la cama (que parecen ser la misma modelo en dos poses diferentes) entregadas a un abandono sensual, representadas con un realismo minucioso e impactante. Un realismo que podría pensarse inspirado en la fotografía erótica que circulaba en estereoscopios y que aumentaban la ilusión óptica de corporeidad de lo representado.

A partir de la representación visual de las mujeres en el siglo XIX, el tópico de las supuestas “amigas” concibió una gran cantidad de pinturas o dibujos de mujeres juntas en actitudes eróticas o de ternura romántica e intima como en los casos de los baños o toilettes y las bañistas así como otras donde el deseo es visto desde un punto de vista masculino como voyeur y que refleja la idea masculina y su morbosa y fantástica forma de ver a las lesbianas, sean en parejas o en grupos. 

 
Obra de Paul Albert Laurens (1838-1921)

El tema lésbico existe desde una mirada masculina diferente a la femenina, y están construidas desde el punto social del deseo aceptado por aquella sociedad imperante. Sin embargo se hace un poco más visible la existencia del lesbianismo o las lesbianas (que es tan antiguo sino remitámonos a Safo) en un mundo o una sociedad que por lo general siempre las han negado.


"El beso". Representa la hermandad de Suiza y Argentina en un monumento, donde dos mujeres se besan tomadas de la mano. Se inauguró el 7 de junio de 1914. Lo que convocaba más miradas es la imagen que representaba el amor eterno de dos países, algo que hoy hasta resulta natural, pero que, en ese entonces era una verdadera osadía: dos mujeres desnudas, sentadas sobre un globo terráqueo y unidas por un beso.

En la actualidad muchos artistas, y en especial  mujeres dedicadas al arte, han dedicado al amor lésbico su temática principal de trabajo, tal vez como una forma de representar libremente su sexualidad, tal vez para mostrar la belleza de ese amor que es tan fuerte en su forma genital como espiritual, o como simple "capricho" para desobedecer y alterar lo que por mucho tiempo ha sido motivo casi exclusivo del hombre y del anacrónico machismo.

"Las dos amigas", obra deTamara de Lempicka (1898-1980).

"Las bañistas", de Paul Albert Laurens (1838-1921).

El arte de Milo Manara (objeto de nuestro humilde estudio) devela uno de los aspectos más interesantes en el cómic eróticos: el amor lésbico. Ya no serán sólo dos mujeres desnudas, una al lado de la otra (entrega anterior), esta vez se "blanqueará" el asunto y las chicas se acariciarán y besarán sin ningún pudor. Es decir, lo que era sumamente privado, Manara lo convierte en algo público.


Erotismo y pornografía, ¿dónde está la línea que los separa?


Siempre he tenido como referencia una frase de Woody Allen que dice que la pornografía es el erotismo de los otros. No creo que exista una línea que separe ambos elementos ya que, desde el punto de vista cultural, los dos evolucionan en el tiempo y en el espacio. Creo que sólo podría establecerse la diferencia en lo que respecta a la intención del autor. Si un creador está representando las fantasías eróticas, un acto que puede llegar a ser difícil y doloroso, y es un trabajo honesto consigo mismo, eso es erotismo. Si sólo quiere vender diez kilos de papel es pornografía.
Desde el inicio de su carrera, a finales de los sesenta, ha estado vinculado políticamente a la izquierda y ha destacado el valor social del arte. ¿Cree que el erotismo puede ser empleado como arma de cambio?
En la época en la que yo comencé sí, pero en este momento es más difícil porque creo que la transformación de todo en espectáculo ha acabado con el erotismo como camino para la liberación. Mi intención siempre ha sido mostrar los efectos sociales del erotismo, no los aspectos privados. De hecho, nunca he dibujado a dos personas haciendo el amor.
Entonces, ¿se podría concluir que el erotismo ya no tiene cabida en una sociedad donde triunfa lo explícito?
Todavía queda un espacio para él, pero es desde el punto de vista del entretenimiento, no de la liberación de las personas.
Pero su erotismo es masculino...
Creo que hay un erotismo femenino diferente del masculino. Yo creo que el mío es masculino pero eso no excluye que haya mujeres que le encuentren interés, ya sea por adaptarse al mundo de los hombres o simplemente para entenderlo.
¿Qué busca con sus historias: entretener, revolucionar, transmitir valores...?
Hugo Pratt me enseñó que no existe la diversión por la diversión, que detrás de la aventura siempre hay algo de conciencia. Si cada mañana al despertar uno repitiera una frase de Dante Alighieri en La Divina Comedia que dice algo parecido a: "Considerad de dónde venís, no fuisteis hechos para vivir de manera vulgar, sino para perseguir virtud y conocimiento", cambiaría el planeta. Este mismo concepto está también expresado en el Ulises de James Joyce, que pone una aventura en un día que es imposible de realizar físicamente, es una aventura mental para demostrar que no somos libres en el mundo en el que estamos.
¿Alguna vez han censurado alguna de sus obras?
Normalmente trabajo con los editores y aplico una forma de censura preventiva para no correr el riesgo de que retiren la publicación. La única vez que me han censurado fue en Suráfrica, antes de Mandela, donde me prohibieron tres libros cuando, por ejemplo, Marcuse sólo tenía prohibidos dos.

¿El consumidor de cómic masculino es más "tolerante" ante una pareja de lesbianas? Para muchos -incluso- resulta estimulante observar como dos mujeres se aman descaradamente. "El descaro" es otro condimento de las escenas de Manara. No hay nada que ocultar.


Ya sé que más de alguno pensará que se me está “pasando la mano”, pero no podía evitar hablar del tema: la masturbación femenina y cómo es reiteradamente tratada por Milo Manara. Al no ser un experto, me he ayudado con una selección de material afanado de la biblioteca de Internet. Estoy seguro que esta entrega a muchas lectoras de Resistencia Realista les servirá y comprenderán mejor que nadie porqué el gran maestro italiano lo tiene como un lev motiv. El placer (venga de donde venga) es una experiencia importante de la vida y como diría Charly: “Voy buscando el placer de estar vivo”.

Masturbación femenina: guía para ser maestra del autoplacer


Existen múltiples métodos para conseguir un orgasmo por ti misma. Se habla tan poco de la masturbación femenina que una práctica que se puede considerar íntima y natural, en las mujeres es totalmente secreta.
Se sabe tan poco de ella que muchas mujeres crecen con la sensación de ser las únicas que lo hacen, hasta que la realidad salta ante sus ojos. Es precisamente, ese aprendizaje del autoplacer en solitario y en silencio, sin referencias, lo que impide a muchas mujeres sentirse seguras de lo que están haciendo. Por eso, con frecuencia, tienen la sensación de que, quizás, podrían hacer las cosas mejor de cómo lo hacen.
Siempre es posible mejorar las cosas. Pero conviene no perder de vista que si masturbándote como lo haces ahora llegas al orgasmo sin problemas, es que no lo estás haciendo mal del todo.





Existen numerosas formas de automanipularse. Pero no hay que obsesionarse con ellas. Si te funciona lo que haces, está bien. Más aún, le va bien a la mayoría de las mujeres. El 71% de ellas le es fiel a un modo de masturbarse, pese a la variedad comentada. Y lo son de por vida, desde niñas hasta su ancianidad.
Si tienes un poco de experiencia, sabrás que la imagen trasmitida por las películas pornográficas de la masturbación femenina es falsa. Nada de introducir cosas en la vagina para simular el coito y a disfrutar. El estímulo debe dirigirse al clítoris. Si también quieres estimular la vagina con los dedos o alguna otra cosa adecuada, está bien. Es añadir sensaciones. Más aún, se sabe que al menos una de cada cuatro mujeres añaden este estímulo mientras se masturban acariciando el clítoris. Pero la vagina por sí sola llega un punto que no da más de sí.



Centrarse en el clítoris

Te centras en el clítoris. Lo estimulas, preferentemente, sobre la capucha que lo envuelve (el prepucio), para evitar irritaciones por el frotamiento. Pero también puedes intentar estimular de forma más directa el glande del clítoris. Pero eso exigirá que con frecuencia lo lubriques con tus propios fluidos vaginales o con saliva. Así evitarás las molestas rozaduras.
Aplicarás un movimiento de vaivén que permitirá que el clítoris esté permanentemente estimulado durante el acto. Con frecuencia, el movimiento puede ir de arriba abajo; a veces, de lado a lado; y otras veces describiendo pequeños círculo alrededor del clítoris. No es infrecuente hacer un poco de todo. Hay mujeres que utilizan un solo dedo en el estímulo y lo mueven con una acción rápida, como si fuera un vibrador. Es otra opción. También las hay que no colocan sus dedos sobre el clítoris, sino que sitúan este entre dos dedos, de la misma mano o de las dos. Y para estimularlo hacen unos movimientos como de tijera que se abre y cierra, o estimulan los dos lados del clítoris. Así les va bien.







Prepárate para provocarte el orgasmo tú solita.


1. Ponte a tono: es fundamental excitarte previamente y calentar todo el cuerpo. Del mismo modo que no te gusta que tu chico vaya directo al grano, en tus momentos de soledad no hagas lo mismo.
2. Pon la mano sobre la vulva como si fuera una cuchara y presiona de forma intermitente.
3. Tira hacia arriba el vello púbico para provocar que el clítoris salga de su escondite.
4. Acaricia los labios menores y para ello, deberás abrir los mayores. No te quedes solo en la superficie.
5. Alíate al lubricante: si no quieres provocar irritación, usa un poco de lubricante para que los dedos se deslicen mejor.
6. Pon en práctica las distintas formas de acariciar el clítoris. Deja volar la imaginación para entregarte al placer.
7. Cambia de postura: existen ciertas posturas que facilitan el éxito de la masturbación. Prueba a tumbarte boca arriba, ponte boca a bajo, de cuatro patas, sentada, de rodillas...
8. Busca ayuda externa como los vibradores o los chorros de agua  ¿Has probado a tener un orgasmo en la ducha? Tal como dice Raquel Traba, este tipo de ayuda extra facilita la capacidad multiorgásmica.
9. Junta las piernas muy fuertes y contrae y relaja los músculos PC.
10. Introduce los dedos en la vagina y presiona el tejido del punto G con toques ligeros ¡Explosión de placer!




10 razones por las cuales toda mujer debe masturbarse


Aunque sigue siendo un tabú para muchas personas, tocarse resulta ser una de las prácticas sexuales más saludables que existen, otorgando beneficios desde físicos hasta psicológicos
La masturbación femenina tiene ventajas. Esto a pesar de muchas veces ser ignoradas por tabúes que aún prevalecen en la sociedad respecto a la sexualidad, sobre todo a la femenina. Sin embargo, la masturbación ayuda con beneficios corporales, psicológicos y hasta de comportamiento.
El placer y el propio conocimiento del cuerpo, podrían ser dos grandes razones para masturbarse, pero hay quienes necesitan mayor motivación. Aquí te presentamos 10 razones por las que toda mujer debe masturbarse (los hombres también).

1. Porque deseas buen sexo. La mayoría de las mujeres se conforman con lo que les ofrecen, pero deberían exigir lo que les gusta. Auto explorarse es una manera de conocer cada punto de tu cuerpo, y sobre todo esos que te dan placer. Así, la próxima vez que tengas compañía, sabrás qué es lo que quieres y podrás pedirlo, haciendo del acto todo un logro de placer.
2. Para ser sexualmente decisiva. No sólo vas a conocerte para decirles a otros, lo harás para decirte a ti misma y darte cuenta de lo que te gusta y de lo que puedes hacer sin la necesidad de una pareja.
3. Por salud. ¿Sabías que las mujeres que se masturban tienen mejor salud genital? Esto de acuerdo con un estudio realizado en 2009 por la Universidad de Indiana, donde se dieron cuenta de que quienes tienen el hábito de masturbarse, son más conscientes de la salud sexual, por lo que se cuidan. Piénsalo… ¿sabes qué requerimientos sanitarios tiene usar un consolador? ¡¿No?! Pregúntale a tu médico.
4. Para dormir mejor. La liberación de endorfinas, producto de la satisfacción del orgasmo, ayuda a dormir tranquilamente. ¿Por qué crees que a los hombres les gusta dormir después del sexo y no platicar?
5. Porque es sexo seguro. Si no tienes una pareja estable y no se te da eso del sexo casual, lo mejor es establecer una relación sexual contigo misma, así no te arriesgas a contraer enfermedades venéreas ni tienes aventuras que puedan resultar desastrosas.
6. Porque alivia el dolor. La masturbación alivia los dolores menstruales. Sí, muchas lo practican mientras están en sus días porque les ayuda a desinflamar y así evitar las molestias.
7. Porque le dices adiós al estrés. Una de las mejores formas de relajarse es por medio de la masturbación.
8. Porque hace menos intensa la soledad. Aunque no lo creas, muchas mujeres que en este momento no tienen una relación sentimental, se sienten menos solas cuando cubren por lo menos este aspecto.
9. Para llegar al orgasmo. Porque el anhelado orgasmo femenino es mucho más fácil de alcanzar cuando las mujeres se han tocado a sí mismas, pues conocen las áreas indicadas que se deben tocar.
10. Porque sí. Porque las mujeres que se masturban están más satisfechas y son más activas sexualmente. Porque es placer y nadie se niega a los momentos de goce.

Así que qué esperas, ¡conoce tu cuerpo y dale placer!


Texto Ángeles Pino


“He buscado que el erotismo, que está tan presente en la vida, lo estuviera también en un tanto por ciento similar en el cómic” (Manara)

Terminamos con este poco pretencioso estudio sobre la obra de uno de los dibujantes de cómic más importantes de los últimos años. Quedaron muchas cosas en el tintero: la trama, guión y argumento de las historias (para otra vez será). Ahora sólo ofrecemos una linda selección de imágenes y textos sobre el siempreterno conflicto entre los admiradores y detractores. 

Como lo precisa el periodista Jacinto Antón, “en un mundo en el que todo se muestra y en el que el sexo se reduce a lo físico, el cómic tiene un lugar diferencial preciso porque el dibujo se dirige al cerebro y a la fantasía”.


¿Erotismo o pornografía? esa es la cuestión.

A FAVOR:
Nunca he soportado como dibujaba las narices de sus diosas de piernas largas. Me recordaban demasiado a las de Corto Maltés que tampoco me gustaban nada.
Durante mi pre-pubertad ya había visto mucho material erótico y pornográfico sin que mis mayores se diesen, aparentemente, por enterados. Intervíu, MAN, Lib, Víbora… revistas que caían en mis manos en una peluquería, en la habitación para invitados de la casa de unos conocidos, en la cabina de un camión (sí, durante mi infancia había cabinas de camiones en escena), en el cuarto del hermano mayor de un amigo, en la mochila del macho alfa del colegio… Información distorsionada por mi corto entendimiento y la fantasía editorial. Pero qué narices, servía perfectamente para maleducar notablemente mis artes masturbatorias. 
Sin embargo, mi percepción del erotismo cambió dando un giro de ciento ochenta grados cuando vi por primera vez un cómic de Milo Manara. El Perfume del invisible.
Sentí que eso ya era un erotismo de nivel superior, incluso con mi, todavía, corto entendimiento.
Esas mujeres extremadamente eróticas, con piernas interminables y cabello rizado, cara pecosa y pechos perfectos hasta que se abrían de piernas, cerraban los ojos de pestañas interminables y abrían sus bocas carnosamente lascivas. Entonces el erotismo pasaba a un nuevo nivel.
No llegaba del todo a ser pornografía. Era alto erotismo con estilo. Con clase.
Eran los dibujos guarros de Milo Manara. 
Manara relata que él dibuja para sí, en base a sus propios gustos y no tanto en lo que el público requiera, aunque este suele coincidir con sus gustos. “Me limito a hacer historias que me interesan a mí, que son divertidas para mí. Que otros coincidan en encontrarlas interesantes y divertidas ha sido una suerte”.

EN CONTRA:
Dicese de la conducta caracterizada por la contemplación de personas desnudas o realizando algún tipo de actividad sexual con el objetivo de conseguir una excitación sexual (delectación voyeurista). La actividad del voyeurista no implica ninguna actividad sexual posterior.
También llamado mirón o brechero, no interactúa directamente con el sujeto observado, quien permanece casi siempre ajeno a dicha observación.
El voyeur suele observar la situación desde lejos, bien mirando por una cerradura, por un resquicio, o utilizando medios técnicos como un espejo, una cámara, etc. La masturbación acompaña, a menudo, al acto voyeurista. El riesgo de ser descubierto actúa, a menudo, como un potenciador de la excitación.
Este tipo de publicación es porno-grafía, no erotismo. Si confundimos ésto, caemos en el juego de dejar que despierten en nosotros monstruos que por desgracia existen en nuestras mentes. Dicen que el cáncer todos lo tenemos en potencia,a veces la mala suerte hace que se desencadene el proceso que nos acaba matando.
Quien se deleita con este tipo de publicaciones, creo sinceramente que es impotente, voayeur y machista.
Manara, más que hablar, dicta sentencias sobre su pasión. Él, con la maestría que lo caracteriza, ha plasmado la anatomía femenina como pocos artistas del género. “¿Hay algo adolescente en esa obsesión por la mujer como icono erótico, una curiosidad?”, le preguntan. “Ya no es curiosidad (…) es admiración. Pero tiene la misma emoción”. Él considera que, por más que se esfuerce, no consigue captar 100% a la mujer. “No llego jamás a dar todo el misterio, la esencia de la mujer, falta el calor, por ejemplo, y el perfume”, dice el hombre que considera la mirada femenina como lo más complicado de plasmar en un papel.

Incapaz confeso de usar la computadora para dibujar, pero respetuoso de la calidad artística que logran algunos colegas suyos en sus trabajos con ese medio, Manara opina del cambio de valoración que adquirió la historieta en los últimos años. "A diferencia de lo que se consideraba hace tiempo, que se veía a la historieta como un producto para niños o para adolescentes medio tontos, actualmente está ocupando un lugar que lo acerca a la literatura. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario