Redes

martes, 23 de septiembre de 2014

¡Se comió una obra de arte!



 Hace poco condenaron al deshonor a una empleada de un museo por limpiar una mancha que era parte de una instalación, ahora una mujer se ve en aprietos por comerse dos bananas que eran parte de otro extraordinario exponente del ya vetusto arte contemporáneo, en la Feria de Art Basel, en Miami.
La crónica -“Banana Affaire, Art Basel 2011 Miami”- fue escrita por la crítica de arte Avelina Lesper -que reproducimos en parte- junto a los comentarios de los lectores de su blog. 


La obra de Paulo Nazareth, Banana Market, Art Market. Con la fruta tirada y madura.


Y no era arte culinario

La Feria Art Basel se deviene en espectáculo público y fiestas privadas. Esta última edición denunció que la creatividad está en franca decadencia entre los artistas que se venden como modernos y transgresores.
Art Positions es uno de los espacios de la feria dedicado a shows pequeños de un solo artista, ahí el brasileño Paulo Nazareth montó una camioneta Volskwagen destartalada y llena hasta el tope de racimos de bananas, la obra se llamaba Banana Market, Art Market. El primer día las bananas estaban medias verdes, con el paso del tiempo estas se fueron madurando, ya para el último día el olor de la fruta inundaba el área de estas galerías. Montones de kilos desparramados por el piso. Entonces, tentada por el aroma y por la abundancia de algo que tiraron a la basura una vez clausurada la feria, una visitante se acercó y se comió dos bananas y dejo las cáscaras en la defensa de la combi.


A la izquiera, la acusada de "terrorismo culinario" intenta dar explicaciones de su accionar. Observa una agente de seguridad de Art Basel.

La víctima, el artista filósofo:
Es importante aclarar que el artista Paulo Nazareth se hace llamar a sí mismo un “filósofo del arte” y que sus obras “tienen la intención de crear una visión categórica de la ética que se conecte con la vida individual y colectiva”. 
El castigo:
Pues esta ética individual no se hizo presente porque en el momento en que la mujer se comió los plátanos el artista llamó a seguridad, detuvieron a la mujer por “robar” parte de una obra de arte, le cobraron en 20 dólares cada banana y la multaron. La mujer discutió que era injusto, que las bananas no valían eso y seguridad, esgrimido en curador, le espetó que esas bananas y la combi dentro de la feria eran una obra de arte. Paulo Nazareth sin ética y sin honestidad, se negó a aceptar que esa mujer reaccionó así frente a su obra y que las cáscaras eran una intervención a la obra misma.


Paulo Nazareth posando ante su obra de arte.
El cartel dice: "Mi imagen de hombre exótico para la venta"


Este arte vive y existe gracias a sus imposiciones ideológicas y el hecho de detener a la mujer, multarla y hacerle pagar cada banana legitimó esa cosa como arte: ya no era fruta metida en una combi vieja, era una obra intocable, como si fuera un Rubens, es decir, algo irremplazable e irrepetible. Hagamos cuentas, una combi usada y en mejor estado que la de Nazareth cuesta 14 mil pesos aproximadamente (en España vale unos 2,000 euros), y sumamos los plátanos a 8 pesos kilo, (en España 0.80 euros) por 100 kilos, son 800 pesos, resultan 14, 800 pesos (2,080 euros). La obra en cuestión se vendía en 40 mil dólares, representada por la galería Mendes Wood de Sao Paulo. Estos absurdos y arbitrariedades ponen en evidencia la estulticia y la frivolidad de este negocio al que llaman arte contemporáneo. 

Bananas, estamos en problemas.

Comentarios                                                 

-"Me ha dejado pasmada. Hay algo absurdo que nos contamina a quienes no somos más que espectadores y ese veneno se llama sacralización del Arte. Todo es un auténtico delirio". Amaltea.

-"¿Qué hacemos? ¿Reímos? ¿Lloramos? Es que de verdad no es posible. Es absurdo. Estos artistas contemporáneos no conocen la vergüenza, ponen en evidencia su ignorancia y prepotencia. Son unos fascistas! Gracias por la nota Avelina!" Aldo Nadezh Hinojosa

-"Avelina, magnífico relato del suceso. Son unos farsantes: el "artista", el galerista, los políticos que utilizan esta bazofia como propaganda ideológica y los espectadores que se embelesan con ella.
Un saludo y enhorabuena por el criterio y la valentía que siempre exhibes.
Evidentemente olvidé incluir a todos esos gestores y teóricos que dirigen esa amalgama putrefacta que se ha venido a llamar arte contemporáneo". Eduardo Alvarado.

-"¿20 dólares una banana? Eso es una estafa, ¡Que denuncie! y que lo juzgue un juez". Anarkasis.
-"Podría ser una muestra importante para mi país, Argentina, que es un país bananero.
Quisiera contactarme con sus organizadores...." Luis Blanchard.

-"Este asunto se parece mucho al lio con los carteles de drogas, ambos coexisten por la creciente demanda de sus consumidores, tanto el vendedor de crack de la esquina y el "galerista" son producto de un mercado que existe porque existe un creciente público ansioso por devorar su mierda; luego los que no consumimos crak ni basura-arte deberíamos seguir el ejemplo de Avelina y hacer algo contra lo que fortalece a ambos demonios: sus consumidores". Edgar.

-Los "handicap" del Arte deberían cambiar su profesión a escritores por que escriben mucho pero visualmente no dice nada...Por eso siempre me quedo con mi preciada pintura que no miente, que siempre te comunica algo y cuando esta magistralmente hecha...pasa a la inmortalidad. Alonso Rey.

-"Gracias por tu post. Esta "obra" es una muestra más de la saturación, fragilidad y carencia que veo en el arte contemporáneo, que pide a gritos una autentificación basada en los caros escenarios o la interacción forzada. Quizás quiera lograrlo con este incidente y que la gente la recuerde. Para mí no es más que una farsa para buscar virilidad".  Moisés Valdés.

-"Tu servicio de crítica es muy importante para conocer la decadencia del arte contemporáneo, pero ese hombre es un artista o un contrabandista de plátanos. Tranquillo hay plátanos para todos, pero no en la galería del arte". Silêncio mineiro.

-"Avelina cómo me has hecho reír! Lo mejor: el policía rascándose la cabeza! Yo, si hubiese estado allí, hubiese organizado un asalto que finalizara todas esas bananas repartidas entre toda la gente y que terminara esa combi llena de cáscaras por todos lados! Esa si hubiese sido toda una obra de arte!" Mónica Gontocnik.

-"¡Tan simple de resolver! Ella debió vomitar los plátanos y decir que era un performance de $1,000 USD, por lo que ahora el artista y la galería le debían $960 y una disculpa". Santo Cacomixtle.

-"Estamos hablando de la transgresión a una pieza, entiendo los argumentos de la mayoría, pero lo que pasan por alto ya lo dijo Voltaire: "No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo" Ramón González.


  

Nota de la Redacción:

Artículo recuperado del blog Resistencia Realista 

Publicado el 19 de diciembre de 2011


No hay comentarios:

Publicar un comentario