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jueves, 9 de abril de 2015

"Glorificando el momento pleno"

Entrevista del blog "Que responda el viento".

Consciente de las reacciones que provoca con los desnudos, el artista visual Rubén Reveco mostrará sus trabajos el próximo viernes 10 de abril.


El desnudo y el "estar desnudos", con sus connotaciones morales, sociales y religiosas, siempre estuvo cargado de valores y significaciones –muchas veces ambiguos- en las distintas épocas de la historia y, en algunas casos, hasta fue sinónimo de conflictos.
En Neuquén, fuera de los ruidos del tiempo histórico, fuera de la carne, del dolor y de la sangre (ver Olvidar los crímenes: otro crimen), los cuerpos femeninos de las obras plásticas de Rubén Reveco -expresión de la efímera duración de condiciones estéticas “ideales”- exhiben una desnudez que pretende sembrar "señuelos de futuros goces eróticos".
Consciente de las reacciones que provoca su obra, Rubén Reveco mostrará sus trabajos el próximo viernes 10 de abril, en la Sala Gregorio Álvarez de la ciudad de Neuquén.
Sabe que esta muestra genera expectativas y un alto porcentaje de la misma se debe a la censura que recayó el año pasado sobre su obra. Cabe recordar que “después de permanecer una semana en exhibición, el Consejo Provincial de Educación (CPE) decidió desmontar la exposición de pinturas de Rubén Reveco que se desarrollaba en la Escuela Superior de Bellas Artes Manuel Belgrano de esta ciudad ante la protesta de docentes y padres de alumnos por la temática erótica abordada por el artista”.
Lo visitamos en su taller de la ciudad de Neuquén y hablamos sobre su obra.
-Sexo, belleza, erotismo… ¿Qué aspecto de la sexualidad muestra tu obra?
De alguna forma trato de rendir un homenaje al milagro de nuestra existencia. Planteo el tema sexual a través de la imagen, glorificando el momento pleno del encuentro de dos cuerpos –macho y hembra- reproduciéndose. En el planteo compositivo doy importancia al desnudo femenino y lo coloco en primer plano y, en segundo plano, agrego alguna escena erótica.
-Algunos teóricos dicen que la sexualidad es un territorio sin respuestas. En tu obra o en la práctica pictórica, ¿aparecen indicios de estar transitando por terrenos de desconocimiento?
El prejuicio pone un velo con respecto a lo que es nuestra sexualidad. Ella se comprende como una práctica privada, íntima, y el hacerla pública puede generar molestias. Cuando uno empieza a pintar un determinado tema tiene que autoimponerse el límite. Decir hasta dónde quiere ir: si la pintura va a ser sensual, erótica o  pornográfica, y cómo va a plantear esos tres aspectos en una sola cosa.
Una cosa es un desnudo y otra cosa es si ese desnudo está erotizado. La cuestión está en hasta dónde voy yo como artista y cómo logro tratar lo erótico sin hacerlo pornográfico.


-¿Cómo se sustenta el erotismo en tu obra?
Creo que está en la medida en que excita alguna respuesta del espectador (¡no quiero decir que el espectador que mire la obra vaya a erotizarse!). Al contemplar algo más que un simple desnudo, éste puede movilizar e insinuar… Dentro de todo, el erotismo no deja de ser un juego de seducción que cada uno asimila a su manera. Cuando el artista lo está haciendo público, lo manifiesta con sus límites; entonces, el erotismo, que tiene ciertas características, hace especial la propuesta. La hace exclusiva.
-En tus obras aparecen solo cuerpos jóvenes, de una perfección aséptica y para una mirada… lenta, ¿por qué?
Ser joven… y, la plenitud reproductiva se da en esa edad… Yo respeto mucho todas las posturas y también reconozco que trabajo con estereotipos, hasta se diría que con estereotipos publicitarios. Este aspecto es el que más me han criticado. Me pegaron de los dos lados: desde el moralismo y desde el feminismo. Dicen que trabajo figuras lindas y jóvenes, como si la belleza y el sexo solo fueran posibles en una edad determinada. Está bien, todos tenemos una vida sexual que va más allá de un periodo específico pero, en mis obras, rescato el momento cuando -tanto el hombre y, en especial, la mujer- están en su plenitud para reproducirse y procrear. Esto obedece a una postura casi ideológica con respecto a la pintura y a la necesidad de generar objetos que permitan el reencuentro del artista con el público en general. Es importante que el artista empiece a trabajar pensado en el espectador y en base a la belleza.
-¿Son pinturas para una mirada masculina?
No. Pienso que he tenido más respuestas de parte de las mujeres que de los hombres. En pro o en contra, la mujer te plantea cosas y, a modo de crítica, expresan que se sienten excluidas para ser representadas en mis obras. Un poco en broma, un poco en serio, pero siempre me dicen algo al respecto. Con ellas he tenido un diálogo más fluido.
-¿Cómo es la mujer "revecciana"? ¿Qué enfatiza?
Siempre  te esta observando. En silencio y, si sonríe, la sonrisa es muy leve. Ella está quieta y juega entre la inocencia y la sensualidad e invita. Está a un paso de lo erótico en contrapartida con las escenas de sexo desbordante que están en segundo plano.
-¿Quién es el protagonista en estos desnudos?
El protagonista es, primero, el aspecto formal. Hacer realismo es resolver problemas de dibujo y, muchas veces, todo tu esfuerzo está puesto para que el rostro y la iluminación sean muy protagónicos. Me seduce el juego de luces y sombras y abordo los trabajos desde el realismo. No soy hiperrealista, no me siento capaz. Es realismo mágico lo que hago y trabajo con diferentes técnicas.
-¿Y saliendo de lo técnico?
Es un conjunto de todo eso… Un desnudo donde no hay interés ni descaro. Algunas mujeres pueden ser un poco “objeto sexual” pero todo depende de cómo se haga el plateo. 
-¿Hay disfraces en tus obras?
Hay un momento para la insinuación, para la invitación… eso puede ser un disfraz.
-Y el tema, ¿qué protagonismo tiene?
Para un artista plástico “el tema” es un planteo que se presenta al principio. Frente a las preguntas como ¿Qué hago?: ¿hago naturaleza muerta?, ¿animales?, ¿paisaje natural?, ¿paisaje urbano?,¿figura humana?, resuelvo pintar desnudos y lo que tiene que ver con el erotismo. Ahora bien, cuando vos dibujás un cuerpo o partes de un cuerpo…  todo se olvida. Uno se olvida del tema. En definitiva, lo que tenés es un problema plástico a resolver: composición, equilibrio, color, armonía, unidad.
Recreo mitos y leyendas: Venus, Adonis, el nacimiento de Venus, Fresia y la luna…
Me interesa lo sensual visto como un homenaje a nuestra existencia y a nuestro instinto sexual, y las poses son un pretexto para glorificar ese acto. Todo eso como temático es muy rico: el amor, el cariño, el sexo.. Me gusta representar e ir un poco más allá: insinuar, que inviten, que exista ese juego de seducción para que dos seres humanaos se conozcan. Todo lo no tiene que ver con el instinto puro.
Sin proponérselo, uno responde en base a un ideal de belleza.
-Entonces, resumiendo, en tu obra y en esta época, ¿qué significa “estar desnudos”?
 Preguntale a ellas…


"Sexo y Belleza", la obra de Rubén Reveco, se podrá visitar en el Museo Gregorio Álvarez a partir del viernes 10 de abril de 2015. La inauguración se realizará a las 20.30hs.

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