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miércoles, 10 de junio de 2015

ArteBA 2015: A falta de talento, un baño de glamour

Si ArteBA es el síntoma de esta época, entonces vivimos una época muy pobre.


Finalizó el domingo 7 ArteBA, la feria más importante del país e incluso de Latinoamérica, según dicen. Un evento en donde reina el fashionismo y la falta de creatividad. 

Por Camila Reveco, periodista especializada en Artes Plásticas 

La feria fue un verdadero desfile por el que pasaron políticos, funcionarios, exponentes distinguidos de la vanguardia artística del país -como Marta Minujín, nuestra “Dalí en mujer, según ella-, y seguidores/adoradores/seudo-artistas de lo más variados.
En su edición 24, volvió a mostrarse como una feria snob y elitista, que tiene como misión entretener al público asistente como si recorriera un gran parque de diversiones a lo Walt Disney.
Si ArteBA es el síntoma de esta época, entonces vivimos una época muy pobre.
Se trata de un evento tan vistoso como poco original y este año la "Fundación sin fines de lucro" hizo acuerdos con Cabinet, U-TURN Project Rooms by Mercedes Benz, Solo Show Zurich, Photobooth CITI  y Barrio Joven Chandon.
Cuatrocientos cincuenta expositores que representan a ochenta y un galerías (muchas de ellas "fantasmas") de América y Europa, se presentaron con sus ready made, happening e instalaciones de lo más absurdas, rindiéndole un homenaje eterno a Duchamp y dejando completamente de lado a la pintura y en el rincón a la obra de artistas de la talla de Antonio Berni o Xul Solar.
ArteBA 2015 comenzó con un tremendo papelón que delata su esencia. En su intento por mostrarse innovadora, los diseñadores de la feria plagiaron la campaña de FIAC 2012 para su presentación oficial. Al spot tuvieron que bajarlo y salieron a dar “explicaciones”: “Nos entusiasmamos con la referencia”, dijeron. ¿Vieron el spot? No tienen ni siquiera intenciones de disimular su obscena banalidad.

Todos quieren ser Duchamp

¿Quienes expusieron? Los“artebabeados" que año tras año, también “se entusiasman” con las referencias que dejaron los falsos vanguardistas que estuvieron el año anterior, y el anterior y el anterior. Todos y cada uno, no hacen más que copiar impunemente a aquellos artistas que ha comienzos del siglo XX si supieron patear el tablero y "romper" con los estilos del pasado, con la gran diferencia de que los desafortunados imitadores del siglo XXI no tienen una postura definida hacia el arte o la estética y mucho menos una postura de su papel en la sociedad. No les interesa ni la lucha, ni el combate, ni el enfrentamiento ¿A quienes provocan? Sus causas son frívolas: quieren que la gente los vea como "artistas", como seres "especiales" y diferentes al resto, pero sin talento alguno. 

  
Premio adquisición Chandon, de este año.  Obra de Valeria Maggi: "Sin título" - Óleo sobre tela - 200 x 150 cm. 

¿Hay excepciones? y sí, como en todo. Habrá alguno al que se le cae una idea. Hay muestras de talento, o al menos de trabajo, pero son sólo eso: excepciones.
Sucede que bajo las falsas premisas “Todo es arte” y “Todos somos artistas” -hay que ser muy ingenuo para creer que realmente es así-, reina la improvisación absoluta y la falta de creatividad y esfuerzo.
Triste espectáculo el de estos expositores que tienen la necesidad imperiosa de auto denominarse artistas con propuestas que nada tienen de reflexivo, consciente y mucho menos de crítico ni con la propia obra ni con la época que vivimos. Tampoco son obras "osadas", señores especialistas en arte. Lo más osado e ingenioso son los discursos curatoriales.
Sorprende  que en general se trate de gente joven (los “treintones” abundan) y  que muestren una urgencia tremenda por exponer. No les importa que tan depurada sea su propuesta, que tan compacta y coherente sea su obra.  "Si uno mira la historia del arte verá que la calidad plástica llega con la experiencia", dijo el gran Macció, en el marco de la feria, decepcionado por lo que sus ojos veían. Estos jóvenes estarán amparados por el ingenioso discurso de los curadores que justifica cualquiera de sus propuestas. Por eso pueden nadar en un océano de inspiración (?) orgásmica y el ArteBA les permite, por un ratito, creerse en la cresta de la ola. Cuanto antes expongan y más figuren ¡mejor!: más oportunidades tendrán para estar en las revistas de peluquería, tomar champagne paseando por los salones, lucir look extravagantes con raros peinados nuevos y de gozar, claro, de una muy efímera fama porque para la próxima feria nadie sabrá quiénes son ¿Alguno recuerda el nombre de un performer del ArteBA 2014? 



¿En qué momento el arte se volvió tan elitista, frívolo y banal?  

De todo lo que ofrece este evento, lo que menos nos queda en la memoria son los nombres de sus expositores, porque lo que menos le importa a la gran maquinaria del “arte contemporáneo” son los artistas.
El circuito elitista al que responden y al que deben adorar es el único que la pasa realmente bien. Son los que se quedan con la gran porción de la torta ¿Para el artista? Apenas un mínimo porcentaje… Pero bueno, ¡a no quejarse! sus amigos y familiares seguirán diciéndoles que son "bárbaros", que lo que hacen esta "buenísimo". Otra cosa: al primer comentario negativo saltan ofendidos (es gente muy susceptible) : "Si no te gusta, no hablés", "Si no entendés, no ataques". Ellos sólo quieren halagos.
Pero no se puede tapar el sol con un dedo: este ArteBA decepcionó y lo dijeron muchos.
Y si nuestra feria glam, con sus críticos glam y curadores glam, de galerías glam, no les da cabida a los mismos expositores para el año próximo... no olviden que siempre se puede aspirar a otros destinos aún más top que el nuestro y en el EX-TE-RIOR ¿Por qué no el Artexpo en Nueva York? (ahí sí que está la meca) ¿o la Art Basel en  Miami?
Lo cierto es que nuestra ArteBA,  lejos de generar tendencias, es un evento que se repite así mismo -y a su vez imita (con menos presupuesto) a las ferias de otros países.  Así como sus diseñadores copian un spot para armar un video de apertura, los que exponen se copian entre ellos año tras año, y la feria en sí se la pasa  “en puntita de pie” tratando de ver que se hace en Estados Unidos o Europa para copiarlo acá al año siguiente.
No hay forma de someter a una crítica estas propuestas. No existe ningún método que permite abordar alguna interpretación. No hay forma, extensión, volumen, color ni variaciones en los detalles. No hay nada. Es el vacío mismo. Simplemente no son obras de arte y no están ejecutadas por artistas. Ojalá empecemos a tener el valor suficiente de decir públicamente: !Dejen de tomarnos el pelo! 



En definitiva, Arte BA no me VA. ¿Por qué?

Porque ArteBA desprestigia el talento, el estudio, la técnica y el oficio de miles de artistas a los que excluye -y a su vez con los que jamás tendría compatibilidad-.
No pueden convocar a Alfredo Araujo Santoyo de Colombia, o a Javier Arizabalo García de España, o a Alejandro Rosemberg de nuestro país  y decirles: “La tendencia para el año próximo es la mancha roja… ¡el rojo está a full!”.
Hay quienes si saldrán corriendo a la pinturería a comprar tarros y tarros de pintura roja para cumplir con las exigencias de la galería, para sentirse “artistas” aunque sea por el lapso de la feria. Pero “los otros” -hay muchos “otros” en el mundo- están pintando, quieren pintar y no tranzan por más desalentados que muchas veces se sientan. 

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