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sábado, 9 de enero de 2016

Entrevista al pintor español Fidel Molina


Por Camila Reveco
camilareveco.mza@gmail.com

FUENTE

Nació en Madrid un 3 de julio de 1971. Por ser hijo del pintor Luis Molina creció entre pinceles, óleos y paletas. Estudió en la Universidad Complutense de Madrid y allí se especializó en diseño. Desarrolló por muchos años su carrera como diseñador gráfico, por eso mismo es reconocido por sus campañas para cine, televisión y publicidad; pero en ningún momento dejó de lado su labor pictórica y aquí conoceremos esa faceta.
Siguiendo el precepto básico del realismo y la figuración -heredado de su padre- en la obra del artista español Fidel Molina la única belleza válida de todo su universo pictórico, es la que suministra la realidad.
Sus coloridas escenas son protagonizadas por hombres y mujeres disfrutando de la playa, cruzando la calle o una plaza logrando eternizar lo efímero a través de una visible pincelada que cuenta historias y transmite sentimientos.
En un contexto en el que muchas galerías se interesan por banalidades y se margina a los artistas plásticos tratándolos de "tradicionales", destacamos en esta oportunidad la labor de Fidel Molina, pintor contemporáneo con todas las letras; no sólo porque es actual sino porque además registra nuestro entorno cotidiano.
Su pintura, como la de toda esta nueva generación de pintores que eligen el realismo, sobrevivirá a través del tiempo -a diferencia de las modas- y servirá como registro de este comienzo de siglo XXI, para que las próximas generaciones imaginen de que va esto de vivir hoy. La obra pictórica de Molina es la vida misma escrita a través de la pincelada.
España, por mientras, nos sigue maravillando por la cantidad y calidad de talentos de impecable factura.




-¿Su familia y en especial su padre, también pintor, incentivaron su profesión?
-Es curioso, porque parece lógico que siendo mi padre pintor, me motivara a seguir sus pasos, pero lo cierto es que él hubiera preferido que hubiese hecho la carrera de arquitectura. Está claro que lo que mi padre daba importancia era a las posibles salidas laborales una vez terminados los estudios, sobre todo, sabiendo lo difícil que es el camino de la pintura. Por el contrario, mi madre siempre me apoyó a la hora decidir hacer Bellas Artes y ha sido siempre una gran impulsora de mis dotes como artista.





-Su estilo se encuadra dentro de la figuración y el realismo, ¿por qué?
-Supongo que uno no elige el estilo pictórico que va a seguir, sino que más bien éste se revela de manera natural poco a poco en la persona. No obstante, entiendo que el estilo que un artista desarrolla es el resultado de un compendio de factores: desde la natural expresión del individuo o la contemplación de la pintura de grandes artistas y que va marcando los anhelos de cotas de realización pictóricas hasta, en mi caso particular, ver a mi padre desde bien pequeño pintar, puesto que también él cultiva la figuración y el realismo.





-He descubierto en España una camada increíble de pintores figurativos, todos contemporáneos, ¿se siente parte de algún grupo? ¿Hay un impulso del realismo en su país? 

-Lo cierto es que ya en la Historia del Arte puede verse que España siempre ha sido cuna de grandes pintores realistas al más alto nivel, y afortunadamente y por lo que parece, esa constante sigue manteniéndose. Tristemente, al menos en mi país, no hay un impulso evidente a la pintura realista, cuestión que achaco a cierto desconocimiento de los valores artísticos así como a una herencia esnob que sigue dando primacía al arte moderno o más vanguardista como el único arte digno de considerar. Está claro que la modernidad o las tendencias no pueden ser el método de valoración de la producción artística. Porque de hecho, si nos atenemos sólo a eso, la creación realista actual también es moderna, aunque algunos no se den cuenta debido a que su manifestación visual les haga invocar referencias de pintura de tiempos pasados, ya que está realizada en nuestra época y refleja la sociedad, cultura, valores y modo de vida de nuestro tiempo.





-Sorolla, Sargent, Richard Estes, Hopper o Antonio López son algunos de los nombres que más han influido en su estética, ¿cierto? ¿De qué modo?

-Todos esos genios de la pintura han sido siempre un espejo en el que mirarme. Y aunque quedan muchos otros pintores que también son objeto de mi admiración, yo incluiría otro nombre fundamental a esa lista, puesto que es una referencia constante para mí, como es la genial figura de Velázquez. Cada uno de estos pintores, así como otros muchos, han ejercido su particular influencia en mi pintura. Y cada uno lo ha hecho en distintas facetas: unos por su peculiar tratamiento de la luz y la pincelada, como Sorolla o Sargent, otros por el modo de contar historias y transmitir sentimientos, como Hopper, etc. Sería extenderme en demasía enumerar cuál ha sido la aportación precisa de cada uno de ellos a mi forma de pintar, además de prácticamente imposible en muchos casos, puesto que la influencia puede haberme llegado de manera más sutil o inconsciente, y sin embargo estar ahí.


-Para referirnos a una pintura célebre que une la historia entre España y América ¿Qué opinión le merece "El descubrimiento de América por Cristóbal Colón" de Dalí -de cuando él estaba interesado en temas religiosos-. Para mí se trata de la mejor pintura del descubrimiento de América; que además es un homenaje a Velázquez.
Es que Dalí, al igual que otros muchos pintores -entre los que como ya te he comentado, yo me encuentro- era un profundo admirador del genio sevillano, y prueba manifiesta de ello son las numerosas referencias a él en muchos de sus cuadros; eso sin mencionar la influencia que también ejerció sobre Dalí a la hora de pintar y plasmar la realidad, ya que, por muy irreales que fueran sus obras, Dalí sí tenía en cuenta, dentro de su universo surrealista, las leyes propias de la representación en cuanto a la interpretación de la luz, el color, el espacio, los volúmenes, etc., llegando a ser muy fotorrealista. En la obra a la que te refieres en concreto, las referencias velazqueñas se dan en las dos vertientes a las que me he referido: tanto en el modo de pintar como en la alusión clara que hace al cuadro de Velázquez “La rendición de Breda”. Esta obra de Dalí es una magnifica pieza, y no sólo por sus grandes dimensiones, sino por su esencia, ya que en ella el pintor de Figueras va mucho más allá de la representación de un hecho histórico y lo dota, una vez más, de múltiples significados simbólicos y de homenajes.





-Ciertos trabajos suyos guardan relación con el impresionismo, ¿es así? 

-Mi forma de pintar actual trata de mantener visible siempre la pincelada, pero esto no la convierte en ningún caso en impresionista, puesto que no se ajusta a la definición del impresionismo en ninguna de sus características. Sin embargo, es cierto que algunas obras de épocas pasadas sí que tienen esas reminiscencias impresionistas y se pueden enmarcar dentro de una parte del proceso natural de mi evolución pictórica.





-El carácter ilustrativo que tiene otra parte de su obra ¿está marcado por una afinidad especial con la publicidad y el cine? ¿O son trabajos que hace por encargos?
-Al igual que antes te comentaba, algunas de esas piezas que se salen del estilo por el que se me está reconociendo hoy día son obras de otra época o período y pertenecen a un necesario proceso de experimentación de todo artista, y como tales, son el sustento y el andamiaje de la producción posterior, muchas de ellas sí influenciadas por el diseño o el cine, como tú muy bien has apuntado.





-Representa temas muy diversos –paisajes rurales y urbanos, desnudos- ¿le interesan de la misma manera o incursiona en todos por una cuestión de experimentación?
-Todos los temas que pinto son producto de mi interés por el motivo o la escena representados, por lo que todos tienen la misma importancia para mí. Cada uno obedece a una parcela distinta conceptual en la que cada mensaje incluido en la representación varía. En cualquier caso, me interesa plasmar los momentos, actos o escenas cotidianas que, en muchas ocasiones pasan desapercibidos, y que al ser representados subrayan o modifican su significación.

-¿Qué técnica emplea para el tratamiento de la luz, de las texturas y los colores? ¿Usa óleo, acrílicos y además tinta china?
-Mi forma de pintar es muy sencilla y no esconde grandes misterios, trucos o alharacas. Se trata sin más de representar lo que veo filtrándolo con mi particular tratamiento de la pincelada. Los medios pictóricos que para ello uso pueden variar, ya que trabajo tanto la acuarela, el acrílico o la tinta china, entre otros, pero podemos decir que el principal y con el que está realizada la mayor parte de mi obra es el óleo.
-Sobre la representación de desnudos, ¿ha sufrido alguna vez algún tipo de censura? ¿Cómo trata en general el circuito artístico de su país el tema?
-Lo cierto es que yo no he sufrido censura de ningún tipo. El desnudo ha sido tradicionalmente uno de los grandes géneros de la pintura, representado desde la prehistoria hasta nuestros días. Si el artista plasma la vida que le rodea, ¿por qué no ha de hacerlo con el cuerpo humano despojado de artificios, en su desnudez? El desnudo es indisociable de la connotación erótica implícita, pero su representación en el arte ha servido como vehículo de expresión para otros conceptos, como pueden ser la mitología o la religión, por citar sólo dos. Al igual que yo en parte de mi obra, otros muchos artistas españoles tienen el desnudo como parte de sus temas favoritos y lo pintan con suma maestría. En cualquier caso, creo que el problema ante lo ofensivo que puede resultar ver un cuerpo desnudo está más en el ojo que mira.




-¿Cómo interpreta al hombre moderno?
-Aunque busco la implicación emocional del espectador con mis obras, cuando represento en mis cuadros la figura, ya sea masculina o femenina, procuro mostrarla en su entorno real y en las situaciones, actividades y actitudes de nuestra época, para dejar en manos de todo aquél que observe la obra la aportación de sus propios significados y connotaciones, ya que mis representaciones de figura no dejan de ser sino un espejo de los hombres y mujeres de hoy día. En este sentido, prefiero mantener una posición distante, poco influyente y con un carácter de simple cronista.

-Por último ¿qué pintores latinoamericanos destaca?
-Estoy seguro de que me dejaré grandes artistas en el tintero, puesto que la lista de pintores latinoamericanos que me gustan puede ser enorme, pero aún a sabiendas de correr ese riesgo, por otro lado inevitable, podría destacar, entre los artistas actuales, a grandes pintores como el argentino Juan Lascano, el chileno Guillermo Muñoz Vera o los mexicanos Víctor Rodríguez y Edgar Mendoza Mancillas, por mencionar sólo a cuatro. Y si miro a grandes maestros ya desparecidos, me vienen a la memoria nombres como Eduardo Schiaffino, Eduardo Sívori, Ernesto de la Cárcova, Benito Rebolledo, Alfredo Valenzuela Puelma, Claudio Bravo y un largo etcétera.


El artista

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