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jueves, 15 de septiembre de 2016

¡Por fin una pintora!

Marta Such nació en Zapala, provincia de Neuquén, Argentina. Inaugura este viernes 16 de setiembre en la Legislatura de Neuquén la retrospectiva más importante de su extensa carrera artística.

En estos días de confusión donde cualquiera puede ser artista y cualquier cosa es considerada arte, es reconfortante presentar a una pintora "de aquellas".
Quien dice Marta Such dice pintura. Y quien dice pintura también dice compromiso político; dice persecución, dolor y lucha.


Por Rubén Reveco. Licenciado en Artes Plásticas

La mujer, la convicción, el grito y la artista parecen ser hitos que están siempre presentes. Siempre está la mujer con sus sueños, con sus penas, con su pasión incondicional, con sus temas pendientes, con su mal carácter, con su palabra amable, con sus errores y con sus aciertos. Siempre está la artista. Porque en su obra vuelve eterno el momento simple y diario de muchos... Cuando Marta Such pinta, en realidad trabaja para pintar trabajadores.
Esto tiene un precio. Ser una artista que denuncia para enaltecer un oficio también puede ser una tarea dolorosa no sólo para el que padece la injusticia sino para el que la denuncia.
Pero no todo es protesta. Confiesa tener -como cualquier ser humano- temas pendientes y que quiere “resolver lo antes posible”. Es la Marta Such íntima que conocimos en una entrevista exclusiva para la revista Machete.



La obra

"Estos Hitos son cosas de mi tierra”, explica. En la exposición que inaugura este viernes en la Legislatura de Neuquen, se mostrarán obras realizadas durante toda su vida artística. Fue en la galería de Oscar Smoljan donde realizó su primera muestra individual en 1983. “En una casita que tenía Oscar… cuando recién llegó a Neuquén, alquiló donde ahora está el Partido Justicialista (o estaba), a media cuadra de la gobernación, en la calle Roca". 
-¿Y cómo le fue?
-Todos los cuadros fueron vendidos. Eran testimonio de mi soledad. Para mí el año ´83 fue una etapa muy dura. Desde el ´74 empezamos a sufrir persecución política. Todo el lío de mi vida empezó ahí. Nos escondimos en Zapala. No pinté hasta 1982 y para esa muestra sólo presenté mujeres solas.


-¿Siempre desde lo figurativo?
-Siempre. Porque necesito la claridad del mensaje. Lo abstracto nunca lo entendí. Pero si hay una buena conjugación de elementos, de forma y color, lo acepto; si hay un buen diseño cumpliendo todas las normas estéticas, ciertas convenciones de combinar colores, armonía y composición no me importan si es abstracto o figurativo.
Lo que no me gusta es la negación de la escuela. Más de una vez me preguntaron: "¿vos crees en la enseñanza artística?". Una vez recuperada la democracia en el año ´83 estalló la libertad. Y resulta que Jorge Micheloti, Carmen Oliveto, yo -y otros tantos- nos rompíamos el alma y queríamos que los alumnos aprendieran el oficio de ser artistas y que después hicieran lo que quisieran. Pero había un movimiento como de libertad absoluta… yo fui hasta denunciada por alumnos por autoritaria porque querían ser libres: “Basta de sumisión y de autoritarismo”. Entonces había un lío…
-La enseñanza va con la disciplina y eso tal vez lo asociaban a lo militar…
-Yo prefiero conocimiento del oficio. Si un carpintero no aprende su oficio no podrá hacer un mueble o un zapatero no podrá hacer zapatos... Y después vendrá la "libertad que tanto anhelan", podrás hacer llorar a la gente como podrás hacerla reír. El espectador no puede ser indiferente… Si hay algo bien hecho siempre el resultado será la emoción.


-¿Está conforme con su pintura, tiene un tema pendiente?
-El tema pendiente soy yo: Marta. No tengo ni la menor idea de quién es Marta, le han pasado tantas cosas. Lo personal nunca salió. Hasta el estilo quisiera cambiarlo, pero jamás a lo abstracto.
-¿Pero en esa necesidad de expresión qué es lo pendiente?
-Me adelanté 30 años en la cuestión social. Me pasé pintando a mis tíos, porque la verdad es que todos mis trabajadores son mis tíos. Siempre lo digo, porque me crie abrazada por albañiles. Ellos cantaban y tocaban la guitarra y eran actores y tocaban todos los instrumentos.
Yo andaba a los gritos en el año ´83, ´84, ´85, con los mineros. La primera muestra de trascendencia que realicé un 7 de mayo, Día de la Minería fue en Zapala. Y en la inauguración estuvo Amado Sapag, el intendente. Apareció con un ramo de flores y lo más lindo que cuando mostré el video me querían matar mis compañeros justicialistas (risas). Después de la minería me fui a los yacimientos, vi en qué condiciones trabajaban. Tengo un audiovisual en diapositivas muy lindo.


-¿Lo político, lo social, siempre?
-Siempre, todo me gustaba.
-Qué papel juega la belleza cuando muestra todo ese trabajo, esforzado, sudoroso, desmedido, sacrificado, mal pago ¿Qué tiene que ver con la belleza artística?
-Lo estético siempre está presente. Para mí lo estético está en la naturaleza, me refiero a lo vegetal, las montañas, los ríos.... Pero la belleza que yo veo trasciende a lo social. El paisaje del obrero trabajando no lo supera nada, no sé cómo no se dan cuenta. Son bellísimos los obreros de la construcción, por ejemplo.
-Más allá del tema, sus cuadros son bellos.
Sí. Me nace naturalmente porque, por Dios, me costó mucho. Tuve los mejores maestros, que se esforzaron para que yo entendiera. Aprender a ver, aprender a medir, aprender a gozar de una buena composición.

La artista de 20 años.


Such intima

-Volvamos… ¿qué tema pendiente existen en Marta Such?
-Yo, Marta. ¿Cuándo voy a pintar algo íntimo? Las cosas que me pasaron, mi hijo, mi madre, los dolores y las alegrías. Jamás pinté a mis padres, aunque a mi nieto sí. Pero a ellos no pude pintarlos. A mi papá laburante...
- ¿Y está en eso?
-Ya hice una pintura, pero no la voy a mostrar. Ya salió una, figurativa, muy extraña con un dolor terrible de mi vida, de un drama que hay en mi vida, tremendo, personal, totalmente personal, y salió. Está el cuadro pero no lo vio nadie.
-¿Y le duele?
-Uf, me mata, me dan ganas de morirme ya. Porque tal vez me reconcilie con muchas cosas si logro pintarlo. Porque está ahí adentro, como un bicho que lo escondí desde siempre, creo que a todos nos pasa. 
-¿Habría que dejarlos atrás? 
-¡Nooo, yo quiero ser feliz! Voy a sacar esos bichos y veremos qué pasa.


-¿Los podemos liberar con la pintura?
No lo sé. Ya empecé, hasta el momento me ha servido... sólo para hacerme llorar (risas). No sé si me curaré.
-¿Llorar es bueno?
Sí, posiblemente sí. Pero como no lo termino de desarrollar, le falta la salida, no lo logro.
-¿Cómo expresa el dolor un pintor? Para un escritor, un músico o un cantante le podría resultar más fácil.
-Cuando lloras sos capaz de trasmitir ese llanto mejor que nunca. Yo ahora quiero pintar la Marta llorando, pero la Marta llorando en serio, sin pensar en nada más, ni por qué lloré, ni nada… desde la tristeza denunciar, aunque parezca mentira, es una denuncia social, es un testimonio. Pero desde mi vida íntima, me cuesta explicarlo. Me gustaría reunirme con Marta algún día antes de irme.



-¿Hay dos Marta en conflicto?
-Sí, sí. Me ocupó toda la vida la otra, la social.
-Nosotros al menos conocemos a una.
-¡Todos conocemos solo uno de uno! A vos te conozco solo uno. Yo creo que todos somos muy parecidos. Eso lo vas notando con los años… vos te creías que eras el único que estabas atravesando por tal cosa y los seres humanos pasamos todos por lo mismo. Siempre mamá, papá, hijo, marido, primo, hermanito, hermanita, esa primera parte familiar la enterramos o la sacamos. Pero además problemas con los amigos que creíamos de verdad. Las traiciones…
-¿Y con el paso de los años ha sabido templarse? ¿Ser más tolerante, por ejemplo?
-Sí, y en estos últimos años más que nunca. Yo abrazo. Yo no abrazaba a la gente, porque nunca nadie me abrazó a mí. Hablo de ese abrazo ¿No? Y entonces empecé a abrazar y me encanta. Quiero decir que acá está empezando una reconciliación. Y cuando hablo de abrazos hablo de hermanos, hijos, amigos, todos. Puedo abrazarlo, tocar al otro. Creo que uno se muere cuando se tiene que morir. Así que hasta que no termine de arreglar algunas cuentas pendientes no me voy a morir. Y como me faltan muchas, voy a vivir bastante.
-¡Larga vida a Marta!
-Gracias.


Entrevista que le realizara en 1992, para el diario La Mañana de Neuquén. En esa oportunidad expresó: "...bienvenida la ciencia, el avance, el futuro. El láser, la computadora. Esto significa que cada vez vamos a hacer más cosas. No creo que los movimientos puedan ser reemplazados. Somos producto del pasado en unión con el presente. Pero nunca dejarán los pintores de pintar".

Junto al escritor Oscar Sarhan, director de Gestión Cultural de la Legislatura de Neuquén.

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