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domingo, 2 de octubre de 2016

¿Basta con hacer “clic”?


En este complejo mundo artístico, cuando cualquier objeto se lo eleva a categoría de obra de arte, ha llegado otro convidado: la fotografía. La que en los últimos 20 años ha ganado de forma muy acelerada espacios en museos y galerías. Es más, las viejas artes plásticas han pasado a ser llamadas “artes visuales” y de esa forma le evitan a los antiguos artistas que se sometan a modelar objetos con plasticidad (óleos, arcilla, grafito, mármol, tintas, etc). Y éstos, atentos a la moda, ahora intervienen fotografías y no es raro que en concursos de pinturas sean fotografías (y no pinturas) las que ganen. ¿Qué está pasando, basta con hacer “clic”?
Reproduzco tres opiniones: dos a favor y otra, no tanto.



1) ¿La fotografía es arte?

Por Sergio Jaén Lara

ARTE: “Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.”
Son muchas las ocasiones en las que he podido ver como la reivindicación de la fotografía como arte es cuestionada, de hecho es algo que se ha planteado desde su nacimiento. Las bases para que esto suceda parten normalmente de una queja: “La fotografía es simplemente la impresión de la realidad con el uso de la tecnología.”

Considero que se trata de un fundamento facilmente rebatible. La cámara es el instrumento del fotógrafo, como el pincel es el del pintor o el cincel el del escultor. Nunca se transcribe literalmente la realidad, La cámara tiene siempre unas limitaciones y es manejada por el fotógrafo, quien selecciona un marco y unos parámetros de exposición (no siempre). Ya hemos dejado claro en posts anteriores que la cámara nunca capta fielmente la realidad (otro concepto es el de veracidad fotográfica, que causa pupa). Esto no quiere decir que una fotografía pueda ser considerada siempre arte. Cuando ésta solo busque dar constancia a un hecho o a la existencia de algo no creo que merezca ser considerada arte. ¿Son por lo tanto todas las imágenes de un periódico, no artísticas? 
Para la defensa de la fotografía como arte, si es que nos interesa hacerlo, pues mucha gente puede (podemos) vivir sin que la fotografía sea reconocida como tal, intentaré definir antes lo que es el arte, recurriendo a lo escrito por Tolstoy.
El arte supone un proceso de comunicación entre hombre y hombre, establece una relación entre creador y observador.
Se produce una transmisión de sentimientos entre el artista y el receptor, de manera que éste logra sentir lo que sintió el primero o lo que pretende hacer sentir. También considero válido que los sentimientos provocados sean totalmente distintos a los deseados, esto es algo para mi ventajoso y no un inconveniente. Veo ventajoso que una misma obra provoque un efecto diferente dependiendo de quien sea el observador o simplemente cual sea nuestro estado de ánimo en ese momento, sin embargo para muchos esto es algo personal, para muchos lo emitido y lo captado debe ser lo mismo.
En esa capacidad de transmisión de sentimientos se basa el arte. Esto inutiliza a la fotografía compulsiva, vacía sin objetivo, sin sentimiento, que no intenta nada, siendo los márgenes de esta fotografía muy estrechos, puesto que puede una fotografía no tener objetivo en su inicio y si tenerlo después (declaración de intenciones de mi fotografía).
Tolstoy habla de INFECCIÓN. Algo puede ser considerado arte cuando el autor te “infecta” con sus sentimientos. El autor consigue que el espectador repita las experiencias que “sufrió” el autor. El arte no es placer, no es la creación de objetos placenteros, no es la mera expresión de unos sentimientos por un autor. Si la infección no se produce esa obra es inane, los sentimientos deben emitirse y ser recibidos. La fotografía como mera atestiguación de la realidad no parece compatible con la idea de arte. ¿Puede una imagen de un periódico ser arte? Si esta nos provoca algo, si ésta nos infecta, lo será. Puede por tanto que una imagen sea arte para una persona y no para otra. La infección dependerá de:
De la individualidad o universalidad del sentimiento
De la claridad del mensaje (aquí es donde participa la técnica)
De la sinceridad del mensaje, cuanto mas sincero sea el sentimiento del artista, mas lo será el del receptor
La sinceridad es la herramienta mas importante del artista. Se puede hablar y hablaremos mucho sobre esto.
Para mi existe una pregunta que nunca se puede obviar,inexcusable, ante cada fotografía el fotógrafo debe responderse: ¿que pretendes, que buscas con esta fotografía? Y en el mejor de los casos su fruto no necesitará de explicación, la fotografía lo hará. Dejar ver también que en la explicación de una obra pocas veces no es posible decir algo, no tiene mensaje, no tiene concepto, no es arte, pero alguien intentará crearlo mediante una explicación. Ante un cielo sobresaturado puedo decir que “la saturación y viveza de los colores reflejan la reafirmación de la belleza de la naturaleza y mi total felicidad en ese momento”, ante un bodegón de viandas sin fin puedo decir que “con este bodegón intento denunciar a la sociedad consumista ciega frente a los problemas del mundo”. Poder decir, se pueden decir muchas cosas, un artista siempre intentará defender su obra, otra cosa es que nos logre hacer sentir lo que dice y mas difícil todavía, que su mensaje falto de sinceridad perdure en el tiempo. Puede ocurrir también que el mensaje fuera sincero, y el bodegón me provoque hambre.
Las fotografías de un periódico pueden ser artísticas o no, dependiendo siempre de que la infección se produzca.
Amigo de lo simple, resumo, sólo le pido a una fotografía que me haga sentir.



2) ¿La fotografía es arte?



Todo proviene de la confusión, de la idea de que la fotografía es prolongación de la pintura. Comparte muchas cosas, pero no hay que olvidar que son lenguajes diferentes.

La fotografía es el arte de la luz, la pintura es el arte de la línea y el color. El fin es el mismo, pero el medio es totalmente distinto. Como dijo Cartier-Bresson,

…el dibujo y la fotografía parten de un mismo punto: el acto de mirar; luego el dibujo es una elaboración de la realidad, y la fotografía un momento supremo capturado en un solo instante.
Según George Bataille, la primera manifestación del hombre, la autoafirmación de su existencia, fue el dibujo de su mano, su silueta (como más tarde hará Man Ray en sus fotogramas o rayogramas), en las cuevas prehistóricas. Es aventurado, pero ésa es la primera manifestación artística, pues el arte es ante todo la afirmación del yo. Sin artista, sin artesano, no hay arte. “El arte es cosa mental. ”, dijo Leonardo da Vinci.
Además la fotografía se diferencia de las demás manifestaciones artísticas en un hecho fundamental y distintivo. El hecho de hacer una foto implica haber estado ahí. Manifiesta la existencia del referente, como dirá Roland Barthes. En las demás Bellas Artes, el modelo puede estar presente tan sólo en el subconsciente, o es el reflejo de la experiencia, o es fruto de la mentira. De ahí que sea, en teoría, un modelo de veracidad y objetividad, relativamente. Man Ray lo aclaró todo con las siguientes palabras:
Pinto lo que no puede ser fotografiado, algo surgido de la imaginación, o un sueño, o un impulso subconsciente. Fotografío las cosas que no quiero pintar, cosas que ya existen.
La fotografía tiene tanta fuerza, que cuando existe, es prueba irrefutable de verdad. Pero no es una reproducción exacta. Las deformaciones que provocan los objetivos, sus distorsiones, lo diferente que puede resultar una imagen hecha con un gran angular de otra plasmada con un teleobjetivo son elementos a tener en cuenta. Por no decir la mentira que resulta la transformación de un objeto tridimensional en uno bidimensional. La utilización de filtros, la distinta saturación, el reducido rango dinámico de los papeles y los sensores frente al inabarcable de la realidad… Son cientos de matices los que hacen tambalear la afirmación de verosimilitud. La manipulación puede ser tal, que se puede hacer desaparecer a los integrantes de una foto. Basta con recordar las fotografías de Lenin en la época de Stalin o todas las invenciones digitales. La realidad nunca puede ser representada en un instante.
La fotografía no es objetiva pues siempre ofrece la visión del autor, salvo – quizás – la foto postal que toma todo el mundo y que termina siendo considerada como la única visión real, que todos reconocen y en ningún caso desconcierta. Son aceptadas como verdades universales. La torre Eiffel siempre se toma desde los Campos Elíseos, la Puerta de Álcala desde la calle que le da nombre, o a lo sumo desde el parque del Retiro, y quién vaya al parque Güell y no saque al lagarto que preside la entrada es como si no hubiese estado. En todas estas fotos no hay que olvidar que, además de aparecer completo el monumento, siempre estará la pareja posando. Y si se quiere mejorar la imagen se aparta a las personas y voilà , una foto que se ampliará y destacará en el salón de casa. Éste es uno de los grandes problemas de la fotografía: la visión estereotipada, el analfabetismo visual.
Hace tiempo viví una curiosa experiencia como jurado de un rally fotográfico. Uno de los temas era encontrar una casa de muñecas en medio de un campo vallado. La gran mayoría de los participantes encontraron la casa. La mejor foto debía ser premiada. Fue imposible, pues todos tomaron la misma imagen: una composición clásica, frontal y centrada. Todos adoptaron el mismo punto de vista. Admitir que era el único sería apoyar la idea de que todos somos iguales (que sentimos lo mismo), y esto, afortunadamente, no es así. Falta educación visual. Este hecho provoca la negación de la fotografía como arte, pues la simplifica como visión objetiva de la realidad, como mero apoyo del “yo he estado” en vez del axioma del artista de “yo soy”.
La fotografía es el arte más social. Todo el mundo ha cogido una máquina y ha tirado cientos de fotografías, ya sea en las vacaciones o en las fiestas familiares. Esta socialización, enormemente positiva, ha provocado un empobrecimiento general producto, no de la diversificación, sino de la falta de educación. Todo el mundo, por el hecho de cargar con una cámara, se cree fotógrafo, y lo es, pero le falta la conciencia de crear. Cuando alguien coge un lápiz se descubre si es pintor o no. Conviene saber unas reglas, unas normas, para saber olvidarlas en el momento justo del disparo.



3) ¿La fotografía es arte?


La fotografía no fue siempre considerada un arte. Su integración al arte fue un proceso muy discutido que comenzó con los fotógrafos retratistas. El retrato fotográfico tuvo gran acogida como reemplazo del retrato pintado ya que éste era mucho más barato. Como el retrato fotográfico remplazaba al (Retrato pictórico|retrato pintado), gran cantidad de pintores decidieron convertirse en fotógrafos retratistas para sobrevivir. Este fue el caso de Félix Tournachon, Gustave Le Gray y el segundo de los hermanos Bisson. Éste fue el primer ingreso de la fotografía al medio artístico. Además estos pintores fueron algunos de los que lucharon por que la fotografía sea considerada un arte.
A mediados del siglo XIX apareció una nueva tendencia artística, el naturalismo. La aparición de esta nueva tendencia, centrada en la objetividad, buscaba imitar la realidad y la naturaleza con un alto grado de perfección y despreciaba la subjetividad. Así, el naturalismo fue la puerta que se abrió para dar a la fotografía una verdadera importancia en el arte ya que al imitar de una forma casi perfecta la realidad, superaba ampliamente a la pintura en este aspecto.Por otra parte, el constante desarrollo de la fotografía en esa época, básicamente con las nuevas técnicas sobre la utilización de la luz del sol, dio origen a fotos con un mayor significado estético, lo que llevó a un nuevo acercamiento de la fotografía hacia el arte.
Más tarde se descubrieron técnicas usando clara de huevo, que hacían posible lograr que la imagen por sí misma se quedara grabada en el papel. Esta técnica se fue perfeccionando gracias a la comprensión del fenómeno químico implicado y a una continua experimentación con materiales alternativos. Pronto fue posible tener una caja con un [papel fotográfico|papel fotosensible oculto de la luz, un cañón con el que enfocarla, y un [[obturador]] para hacer pasar la luz el tiempo suficiente para que impresionara a la película.
La fotografía como arte, ciencia y experiencia humana fueron evolucionado en paralelo durante este tiempo. En cuanto fue posible hacer de la cámara un dispositivo móvil fácil de manejar apareció la posibilidad de influir en el espectador mediante la posición de la cámara fotográfica|cámara y su enfoque, lo que permitían trasladar la subjetividad del fotógrafo a la fotografía, además de ir construyendo un lenguaje artístico.
En la actualidad, la fotografía artística en sí, tiene un carácter muy subjetivo. El impresionismo en la pintura y su consiguiente marcha hacia lo abstracto tuvo un gran efecto en la fotografía. Ya en la actualidad, la fotografía artística pura es casi completamente subjetiva y la manipulación de las imágenes se ha convertido en una herramienta fundamental en su expresión artística.
El lenguaje artístico fotográfico partió de la herencia de la pintura. Sin embargo, rápidamente amplió su léxico gracias a la facilidad de hacer enfoques extremos picados, contrapicados, etc., la captura del movimiento con largos tiempos de obturador y la decisión del momento. La presión sobre el fotógrafo para marcar su subjetividad en la fotografía forjó un lenguaje lleno de sutilezas pero perfectamente comprensible, muy directo para cualquier observador.
Hoy la fotografía es practicada por millones de personas en todo el mundo armados con buenas cámaras fotográficas. Prefiriéndose actualmente las cámaras con una buena objetivo|óptica y muchas opciones que añadan flexibilidad, frente a las cámaras orientadas al consumidor, donde la óptica y el obturador es dirigida por la electrónica restando al hecho de hacer una foto gran parte de su imprevisibilidad. La aparición de las cámara digital|cámaras digitales, cámaras mixtas con vídeo y la fotografía en entornos de (realidad virtual) complican, enriqueciendo, el futuro de este arte.


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