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viernes, 18 de julio de 2014

China “conquista” a Occidente



De todos las publicaciones realizadas sobre arte es la primera vez que me sucede que al estudiar sobre un determinado tema derivo en algo que no tenía previsto y que de alguna manera invalida el propósito original. Porque los bellos rostros pintados por los artistas chinos no se corresponden con la realidad social de la mujer en el gran país asiático.


Por Rubén Reveco, licenciado en Artes Plásticas


Pintura de Li Guijun.

Quizá mezclar arte con sociología no sea lo adecuado, pero si no hacía mención a la oprobiosa realidad de la mujer en China sentía que algo no “cerraba”. En definitiva, es el cara y sello de una realidad que muchas veces Occidente no quiere ver o no le importa.
 
Pintura de Bao Zhen.

Inocencia perturbadora
Ya sabemos que la actual China se las ha ingeniado como para invadir el mercado de Occidente con sus variados y accesibles productos comerciales. El arte no podía ser la excepción. Pero ¿qué tipo de arte?
Nada que tenga que ver con representar un atisbo contrarrevolucionario o que denuncie la opresión que ejerce el régimen contra su pueblo. La cultura en Occidente consume la imagen más inocente del sistema comunista: el rostro de sus bellas jóvenes, mezcla de puber virginal y picardía seductora.  


La mujer es una de las modelos preferidas de la pintura realista china. Esto también se manifiesta en las películas en las que aparecen rostros como las de Gong Li, Zhang Ziyi, Michelle Yeoh o Maggie Cheung.


Ahora, y sin tener que inmiscuirse en la psiquis colectiva del macho occidental (no es mi especialidad), pregunto: ¿por qué gustan tanto esos rostros angelicales?
No sólo tiene que ver el efecto de seducción que provoca la belleza exótica, hay algo más. Quizás sea una atracción por esa sumisa candidez que en el imaginario colectivo representa la mujer asiática: pequeña, frágil, obediente, silenciosa y respetuosa.

Pintura de Di Li Fend.

Ahora bien, ¿ésas características son virtudes o es resultado de una cultura opresiva contra la mujer que ha durado siglos? 

Pintura de Dongfang Tenghong.

La otra realidad                                                                                                                

Detrás de esa imagen que tanta pasión despierta en Occidente, está la otra realidad de la mujer china. No es motivo de este blog, pero no podíamos dejar de mencionar el horror que viven millones de mujer por la desigualdad cultural a las que están sometidas. La mujer es víctima de una sociedad donde el machismo enraizado desde años ancestrales nos muestra uno de los peores rostros.
La mujer está sometida a la violencia doméstica, física, mental y sexual. El número de mujeres físicamente maltratadas por sus maridos ha crecido en los últimos años de modo alarmante.


Pintura de Huixuan Zhao.
 
Cuestionable política demográfica

Para parar al incremento demográfico de China se instauró la política de un solo hijo por familia y sumado a la idea de que no tener un hijo varón es una deshonra para las familias ha provocado que se realicen abortos cuando el feto es de una niña.
Ahora el problema es que la población masculina sobrepasa con creces a la femenina. Hay 28 hombres solteros por cada mujer y el hombre busca otros caminos para encontrar una esposa y la manera más fácil es comprar una.


Pintura de Xie Chuyu.


En las zonas rurales y montañosas, muchas mujeres, normalmente pobres, son seducidas por falsas agencias de contratación de empleos mediante promesas de trabajo bien remunerado en las zonas costeras pero al final acaban como prostitutas o como esposas-esclavas.

La fotografía de temática erótica occidental se disputa un tipo de modelo para el consumo y que mucho tiene que ver con el mismo prototipo usado en el cine y la pintura.


Salven a las niñas                                                               

Ante esta compleja situación, las autoridades chinas están aplicando un vasto programa destinado a preservar a las niñas, que persigue objetivos mucho más amplios que el simple equilibrio demográfico entre los sexos.

El pintor Li Zhuang Ping junto a su modelo y una de sus obras.

En ese sentido, desde hace unos años se extienden por ciudades, poblaciones y aldeas de gran parte del país las “acciones para ocuparse de las niñas”, en las que participan los gobiernos locales, organizaciones sociales y otros sectores de la población.
El programa incluye, además de una ingente labor educativa, importantes gratificaciones económicas a las familias que, teniendo una hija, se acogen a la planificación familiar.

Pintura de Li Zhuang Ping.

También se gratifica con diferentes sumas a los padres y madres que envían a la hija a la escuela secundaria o a centros de educación superior.
Al mismo tiempo, las autoridades han reforzado las medidas contra los intentos de detectar el sexo del feto en el vientre de la madre cuando no se trate de hacerlo con objetivos terapéuticos, así como contra las interrupciones de embarazos por elección sexual.


 Dos ediciones para un mismo libro: "Nacer Mujer en China", de Xinran Xue.


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