Redes

viernes, 22 de septiembre de 2017

¡Cuidado con las pseudo-galerías! El artista siempre sale perdiendo


El número de galerías de arte que solo lo son de nombre perjudica la credibilidad del mercado y la gestión de las auténticas galerías. Su actividad se organiza en torno a exposiciones colectivas o individuales previo pago por parte del artista. Las tarifas varían en función del tipo de la sala de exposicion, la calidad del catálogo que se quiera editar o la duración de la muestra.
Hasta aquí, si el artista acepta estas condiciones para poder mostrar su obra, nada hay que decir al respecto. Ambas partes llegan a un acuerdo y se celebra la exposición en función de lo contratado.


Ofertas engañosas

No obstante, a este nivel de mercado proliferan las ofertas engañosas por parte de pseudogalerias y ocurre con demasiada frecuencia que, con el señuelo de exponer en una muestra relevante o participar en una feria internacional, ofrecen al artista una “oportunidad única” a cambio de aportar “solo” una cantidad en los “gastos de participación”.
Son muchos los artistas que terminan siendo engañados en su buena fe de exponer.
En un principio, se les promete introducir en círculos especializados, gestionar la promoción individualizada de su obra, darles amplia difusión en medios de comunicación o la participación en proyectos de futuro, entre otras cosas.
La realidad es que no logran ningún interés por sus cuadros o esculturas, tienen quebraderos de cabeza para que se les devuelva la obra y, en más de una ocasión, pierden su trabajo o no cobran lo vendido.
Eso sí, lo único de lo que si pueden estar seguros es de pagar por adelantado,
La cuestión es que siempre sale perdiendo el artista.
Pone la obra y el dinero.
El dinero lo pierde y la obra no siempre la recupera íntegra o en perfectas condiciones.

¿Entonces por qué exponer?

Porque es una necesidad inherente al creador mostrar su arte.
Hay que exponer y debe haber una confianza mutua entre artista y galerista.
Al menos, estas deben ser las reglas del juego: llegar a un acuerdo y cumplirlo por ambas partes, porque tanto uno como el otro son agentes imprescindibles del mercado de arte.
Lo que no es de recibo es que las condiciones para poder exponer sean abusivas.
Que le cuesten al artista el dinero y su trabajo; a cambio, tan solo de añadir en el historial una galería o una línea más.
Los responsables de estas galerías o eventos artísticos no tienen nada que ver con lo que significa el cometido de un auténtico director/a de galería.
Pero se notan, hacen mucho daño y crean desconfianza.
Ellos necesitan de los artistas para mantenerse.
Habría que hacer correr la información entre el gremio, porque si no hay obra que mostrar, no tienen “negocio”.
Actualmente, la mayoría de los artistas tienen acceso a Internet y este medio puede ser una estupenda herramienta para evitar aceptar ofertas que, por desconocimiento, una vez celebrada la exposición haya que lamentar.
Es solo cuestión de recabar información, contrastar experiencias y decidir en consecuencia.
Animamos a los artistas a que denuncien públicamente experiencias similares a las aquí expuestas y que se intercambien información, porque todo ello, a corto plazo, redundará en su propio beneficio y, después, en un saneamiento del mercado.
Colaborar en denunciarlo puede sernos a todos beneficioso.


Acerca del autor de este artículo:

En los últimos treinta años me ha ganado la vida como artista. También ha trabajado varios años en prensa y ha dirigido una galería de arte. Ahora editando su blog comparte su experiencia con el fin de que pueda ser útil para otras personas que quieran conseguir su sueño de poder vivir del arte.


2 comentarios:

  1. Excelente Blog para compartir muchas cosas referente al Arte Pictórico.- Felicitaciones Rubén Reveco, por este gran espacio, para todos.-

    ResponderEliminar