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domingo, 29 de octubre de 2017

La mujer maldita de un pintor maldito: Nicolas-François Octave



Si bien la historia oficial del arte nos sigue mostrando lo que a ella le gusta y conviene, con la llegada de Internet hemos tenido la oportunidad de conocer a grandes artistas. Nicolas-François Octave Tassaert (1800- 1874) es uno de ellos. Fue un pintor, grabador e ilustrador francés.


La Femme Damnee, 1859

¿Hacen falta tres hombres para seducir a Venus?

Este pintor es conocido más que nada por una obra que realizó en 1859: "La Femme Damnee", una pintura erótica tirando a porno y que muestra (según dicen) el lado celestial del éxtasis.
Generó un gran escándalo y marcó el inicio de su declive. 
Después de pintar a esta mujer levitando y que recibe sexo oral de algunos ángeles celestiales no volvería a exponer. Su última presentación fue en el Salón de 1857.
Además de obras que representaban la vida de los pobres, las familias infelices, madres y niños moribundos o enfermos abandonados de la década de 1850, el pintor y escultor también fue autor de trabajos que retrataban el acto carnal, la tentación, el placer sexual y el pecado de la lujuria.




La tentación de San Hilarión, 1857 (Montreal Museum of Fine Arts)
Los pecados del santo lo atormentan y detrás de él se regocijan para seducirlo con todos los placeres de los que no goza todavía, sobre todo la lujuria.


A pesar de que Nicolas Francois hoy es un autor reconocido, el pintor parisino no siempre fue aceptado por el círculo de artistas de la época, menos alabado por el público. Aunque creció en un seno familiar de varias generaciones de artistas, el estudiante de la Escuela de Bellas Artes de París se enfrentó en varias ocasiones a la decepción de nunca obtener el afamado "Premio de Roma", ni tampoco la Legión de Honor, lo que lo llevó a pintar escenas históricas y retratos que sólo trabajó para satisfacer sus necesidades económicas.
Se desconoce el motivo exacto por el que un Tassaert, desesperado, decidió suicidarse en 1874 asfixiándose con dióxido de carbono. Aunque algunos adjudican su trágico deceso al poco éxito de "La tentación de San Hilarión" (Museo de Bellas Artes de Montreal) al no ser aceptadas con la admiración que el consideraba que merecía.



El poco reconocimiento al trabajo de Tasseart fue por la temática pornográfica con la que abordó algunas de sus pinturas.

Como escribió Georges Bataille: "Sin prohibiciones no hay erotismo" y aunque este tipo de arte fue representado desde la prehistoria, la religión y el mismo hombre comenzaron a limitar, hasta prohibir, lo que en su momento se consideraba aceptado dentro de la pintura, la escultura y otras expresiones artísticas.
Aunque existen decenas de simbolismos, mitos y alegorías de las que nacieron pinturas eróticas, éstas nunca dejaron de causar revuelo en su época, menos se pensó que algún día, como hoy, serían consideradas grandes piezas que sobreviven a la crítica actual al ser expuestas en diversas galerías y museos.



Biografía


Nicolas-François Octave, nació en 1800 en París, en el seno de una familia de origen flamenco y varias generaciones de artistas (los Tassaert). Fue educado primero por su padre, Jean-Joseph-François Tassaert y luego por su hermano mayor, el marchante de arte Paul Tassaert.
En 1816 Octave aprendió el arte del grabado con Alexis-François Girard y luego estudiaría en la Escuela de Bellas Artes (París) de 1817 a 1825.
Entre finales de la década de 1820 y principios de la década de 1830 pintó algunos retratos y escenas históricas si bien para satisfacer sus necesidades económicas trabajó para distintas editoriales como grabador y litógrafo. Su primer gran éxito se produjo cuando el duque de Orleans compró una obra La Mort du Correggio en el Salón de 1834 en el Hermitage, San Petersburgo.

La Mort du Correggio.



Aunque su participación en la Exposición de 1855 fue bien recibida por la crítica, Tassaert se fue alejando cada vez más del mundo del arte que él despreciaba y no expuso nada después de la del Salón de 1857. A pesar de que existían entonces algunos coleccionistas de sus obras, como Alfred Bruyas y Alexandre Dumas (hijo), el artista vendió en el año 1863 todas las obras de su taller, situado en la rue Saint Georges. Se convirtió en un alcohólico, dejó de pintar ya que su salud y su vista estaban muy dañadas.
Estuvo tratándose de la vista en Montpellier, en 1865, tiempo durante el cual estuvo recuperándose y viviendo con el coleccionista de arte Alfred Bruyas. Pero después de su regreso a París su salud siguió siendo muy precaria. Empezó a escribir poesía, aunque la mayor parte de su producción literaria ha desaparecido. Desesperado, Tassaert se suicidó en 1874, en París, en su modesta casa del Nº 13 asfixiado por dióxido de carbono.

Le chat jaloux - Litografía, 1860. La escena representada por una mujer a medio vestir con la que el hombre frente a ella tiene relaciones, fue nombrada por Tassaert como "El gato celoso".

La amante cautelosa - Litografía, 1860.
El título de este cuadro es referente al tema que toca la pintura sobre la prevención de una amante al decidir usar un preservativo antes del acto sexual. Para Tassaert, la temática erótica no fue la única con la que toco fibras importantes del espectador, también realizó muchas obras donde denunciaba la injusticia social.


Una familia desafortunada o Suicide, 1852, Musée Fabre, Montpellier

L'abandonnée, 1852, Musée Fabre, Montpellier.


Octave Tassaert en muchas de sus obras denunciaba la injusticia social tocando la fibra emocional del espectador.
Durante la década de 1850 tuvo éxito con las obras que representaban la vida de los pobres, las familias infelices, madres, niños moribundos o enfermos abandonados, sin embargo su trabajo no siempre recibió la aprobación de la crítica de su época.

Gauguin y Van Gogh reconocieron a Octave Tassaert como uno de sus maestros.

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