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miércoles, 24 de enero de 2018

Jules Bastien-Lepage: Sólo 36 años

Su obra de gran originalidad, en la que es evidente su magnifica formación académica y la influencia del realismo de Jean Francois Millet y Gustave Courbet, adoptó, no obstante, las innovaciones de los impresionistas.


Jules Bastien-Lepage (1848-1884) nació en Damvillers, el Mosa, Francia. Creció en su pueblo natal entre los viñedos de su familia y el jardín con árboles frutales de su abuelo.
Desde muy pequeño mostró grandes aptitudes para el dibujo, cualidad que sus padres estimularon comprando reproducciones de pinturas para que el pudiera copiarlas.

Inició su formación artística en Verdún y continuó en París a partir de 1867. Se inscribió a la L’École des Beaux-Arts de la capital francesa, asistiendo a clases de oyente, sin ser admitido como alumno hasta un tiempo después, tras lograr una beca en un concurso.
En este tiempo asistió a clases en el taller de Alexandre Cabanel;  a la vez  trabajaba en la Oficina General de Correo.
Expuso en el Salón de París en 1870 y 1872, sin demasiado éxito, éste le llegó en 1874 con su: “Canción de la Primavera” en el que representó una escena rural con una campesina sentada en una colina mirando hacía el pueblo que queda más abajo.
Combatió en la Guerra Franco-Prusiana, regresando a su tierra al finalizar esta.
En este tiempo realizó su serie de obras sobre los aldeanos, época en la que pasó a ser favorito de los grandes coleccionistas y amantes del arte.
En 1873 retrató al Príncipe de Gales, obra con la que obtuvo un enorme éxito, prestigio que tuvo una confirmación real con “Primera Comunión”, de 1875, realizado con una gran precisión de color y de forma.




En 1875 obtuvo el Segundo Premio de Roma con “Angeles que se aparecen a los pastores” y el Gran Premio de Roma, con “Príamo a los pies de Aquiles”, tras esto volvió a tener una época gris, por lo que decidió volver a su tierra.
Enfermó en 1883, y tras tratar de recuperar su salud en Argel en vano, volvió a París donde murió el 10 de diciembre de 1884, con sólo 36 años de edad, dejando un legado de más de 200 obras, entre las que se incluyen además de sus retratos y sus escenas de género, numerosos y bellos paisajes.




Tras su temprana muerte se expusieron más de 200 de sus obras en la L’École des Beaux-Arts, y en 1889, sus mejores cuadros se colgaron en la Exposición Nacional de París.



Sus temas centrales fueron los retratos y las figuras y escenas campesinas. Tanto en unos como en otros mostró su gran talento, su dominio técnico, su dibujo perfecto y la personalidad indudable de cada uno de sus óleos.
Trató de forma especial el naturalismo, marcándolo con su sello, convirtiéndole en un pintor que ejercería una importante influencia sobre posteriores generaciones de artistas.



Su obra se encuentra representada en los más importantes museos del mundo, entre ellos una buena muestra en el Museo D’Orsay de París, en su propio museo en Montmédy, y en numerosas colecciones públicas y privadas de todo el mundo.













"Diogenes" 1877 de Jules-Bastien-Lepage 


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