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viernes, 12 de enero de 2018

Patrimonio del MNBA: "En el baño", de Dominique Papety

La pintura está en el MNBA, de Neuquén, Argentina


Dominique Papety vivió apenas 34 años. Nació en Marsella en 1815. Estudió dibujo en su ciudad de origen bajo el mando de Augustin Aubert antes de formar parte del taller de Léon Cogniet en París.

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Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires, Argentina


En el baño

Una muchacha desnuda sentada sobre unos paños reclina su cabeza sobre una de sus rodillas. Detrás, un cortinado bermellón cubre la mitad derecha de la composición, dejando ver el patio interior de un edificio clásico compuesto por pilastras y un friso con medallones. Por encima, el cielo. Este desnudo monumental, firmado por Papety, sin referencias concretas que aludan al tema del agua o al baño de su título, lleva escrito, en un color diferente al utilizado para la firma, el número 1835. ¿Fue efectivamente esa la fecha de su realización? En 1835, la carrera de Papety estaba comenzando: es el año en que se instaló en París para ingresar a la École des Beaux-Arts bajo las órdenes de Léon Cogniet. Sin embargo, había recibido ya formación artística en la École de su Marsella natal con el pintor Augustin Aubert y también clases de arquitectura donde se practicaba el dibujo ornamental (1). Recién al año siguiente obtuvo el primer premio en el concurso de la Academia de Francia en Roma, entonces bajo la omnipresente estética de Ingres, dando comienzo al que sería su período más productivo (2).
En su correspondencia a su antiguo maestro Aubert, Papety manifestaba, ya en 1835, su admiración por la figura de Ingres: “es un hombre que ha dibujado mucho de la Antigüedad y de Rafael, logrando así un dibujo severo y concienzudo. Yo lo admiro fuertemente y me habría gustado mucho ser su alumno” (3).
En esta pintura, el uso de la línea que encierra y define las formas y el color homogéneo de la carne, terrosa, casi sin modulación, revelan la influencia del neoclasicismo cultivado por el director de la Villa Medici (4). También el peinado de raya al medio recuerda al de las vírgenes, odaliscas y mujeres retratadas por Ingres en las primeras décadas del siglo. La pose de la mujer bien podía ser una sesión de modelo de la academia, a la que Papety adorna con las referencias de la arquitectura clásica. En vistas de las complejas machines de utopía fourierista que Papety realizaría en los años siguientes (cf. Rêve de bonheur, 1843, Musée Antoine Vivenel, Compiègne; Le passéle présent et l’avenir, 1847, Musée des Beaux- Arts, Marsella) reafirmamos la datación temprana para esta obra del marsellés; seguramente durante sus años formativos en la academia, ya fuera parisina o italiana, es decir entre mediados y fines de la década de 1830.
María Isabel Baldasarre

Notas al pie

1— Cf. François-Xavier Amprimoz, “Les Femmes à la fontaine de Papety et le style néo-grec”, La revue du Louvre et des Musées de France, Paris, a. 34, nº 3, 1984, p. 197.
2— Ingres no fue nunca maestro formal de Papety, aunque acostumbraba visitar los ateliers de los estudiantes y, en su estilo lacónico, aconsejarlos sobre su pintura.
3— Carta fechada el 27 de agosto de 1835, citada en: Ferdinand Servian, Papety d’après sa correspondance, ses oeuvres et les moeurs de son temps. Marseille, Librairie P. Ruat, 1912, p. 10. Véase también la carta del 11 de julio de 1835, p. 85.
4— El “ingrismo” de las obras de Papety fue señalado por la crítica contemporánea, a veces de modo negativo, denunciando que su influencia fulminaba a los pensionados en Roma. Cf. “École Royale des Beaux-Arts. Envoi des pensionnaires de Rome”, Journal des artistes, Paris, a. 15, vol. 2, nº 14, octubre de 1841.

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